Las remeras viejas son uno de los elementos más útiles a la hora de hacer manualidades, pues son muy versátiles para hacer accesorios como los bolsos. Además, no se requieren demasiados materiales extras para lograr un gran resultado.
Hacer el reciclado de la ropa vieja y darle una segunda utilidad puede ser más fácil de lo que parece, pues incluso hay trucos en lo que no se requiere coser. Así que es momento de buscar en el guardarropa esa remera que no usás más y convertirla en un bolso personalizado.

La manualidad se debe hacer en una superficie lisa.
El paso a paso para crear tu bolso
Lo primero que tenés que hacer es encontrar una superficie plana para hacer los cortes, puede ser el suelo o una mesa despejada. Luego, vas a estirar la remera y con ayuda de una tijera cortás las mangas para empezar a darle forma al bolso.

El borde inferior de la remera se debe cortar en tiras.
Más adelante, será el momento de hacer cortes lineales en el borde inferior para crear una especie de flequillos, los cuales tenés que anudar entre sí. Una vez terminado este paso, la unión de las mangas por el extremo superior de la remera, hacés los mismos cortes lineales de, aproximadamente, 2 cm de grosor, 3 en cada lado.

Las tiras se deben unir con un doble nudo.
Luego, se dividen las tiras en dos secciones para hacer un trenzado, cuando se tengan las dos trenzas, se anudan entre sí. Para la decoración podés usar un marcador oscuro y hacer varias formas o para añadir más color se hacen diseños con pintura para tela.

Podés decorar el bolso con elementos personalizados.
Una vez que tengas la decoración deseada, podés empezar a usarlo con normalidad. Al ser amplio, es ideal para llevar al mercado y traer las compras, pues este diseño se caracteriza por ser muy espacioso.
El punto clave de este bolso está en los primeros cortes, los cuales se deben hacer de la manera más precisa posible para evitar corregirlos con más cortes o costuras.