Pancho Dotto es uno de los hombres más reconocidos en nuestro país porque durante los años 80 y 90 supo gestionar una increíble carrera como representante de modelos. En efecto, a través de ese trabajo llegó a hacer saltar a la fama a las personalidades más reconocidas.
El empresario argentino, de 69 años, disfruta desde los años 2000 una vida mucho más tranquila. Dejó atrás la rutina de eventos interminables, flashes, cámaras y desfiles. Para Pancho Dotto instalarse en un lugar más tranquilo y disfrutar de todo lo logrado fue más importante.

Pancho muy lejos de los flashes.
En el año 2000, Pancho Dotto compró una increíble casa en la ciudad bonaerense de Punta Chica. Influenciado por sus gustos de cuando era más joven, adquirió una mansión creada por el arquitecto Raúl von der Becke que se había inspirado en “La Casa de la Cascada”, ubicada en Pensilvania y que hoy por hoy es patrimonio de la UNESCO y funciona como un museo.
La singular mansión de Pancho Dotto es increíblemente espaciosa y logró que quedara rodeada de una selva natural. En la terraza tiene un spa con jacuzzi y está todo construido en madera de barricas. En su interior tiene todo lo necesario, en la primera planta conserva su oficina y por supuesto el cartel de su agencia Dotto Models y remarcó su fecha de fundación: 1984.
Cabe destacar que todos los espacios cuentan con una decoración pacífica y muy clara, el mismo Pancho Dotto asegura que quiere paz y por eso se mantiene lejos de las intervenciones con los medios. Asimismo, mostró su living con vista al río, allí se puede ver una alfombra, sillones y sofás. Todo para que sus invitados puedan estar muy cómodos en un espacio rodeado de ventanales que dan al verde jardín.
También hay muebles con decenas de portarretratos con fotos familiares. En muchas de ellas aparece Teresita, su madre, y su hermana, Mónica. Pancho Dotto tiene un rincón especial donde al lado de su sofá cuenta con bebidas y aperitivos para disfrutar. El comedor también tiene detalles de madera desde el techo hasta el piso.

Conserva una oficina en su mansión.
La mesa de diario cuenta con espacio para ocho comensales y es de madera maciza, con detalles labrados. La decoración es elegante, una araña de vidrio cuelga del techo, hay floreros de cristal y algunas velas. Todas las sillas están vestidas con una funda de tusor blanco.
El dormitorio de Dotto es increíble, además de tener una inmensa cama con mesas de luz, cuenta con una mesa ratona de vidrio y dos sillones individuales. Ahí se puede observar una selección de libros y revistas. Tiene salida a un balcón, donde también la vista es preciosa porque se pueden ver solo árboles.

Su cuarto.
Como era de esperar, la casa de Pancho Dotto cuenta con dormitorios para los invitados, todos absolutamente amueblados y a la vista muy cómodos, ya que tienen camas somier, sillones y la ambientación perfecta en colores beige cortinas cálidas con sus propios balcones con vista a la selva de Punta Chica.

Una de las habitaciones de invitados.
Todas las habitaciones fueron decoradas especialmente por Luis Francisco y cada uno de estos cuartos tiene un frigobar que siempre está bien cargado, “Quiero que mis amigos coman cuando se queden a dormir, sienta que están en un cinco estrellas”, contó el empresario a La Nación.
Cabe destacar que los tres dormitorios de invitados desembocan en un hall donde también tienen un escritorio para realizar reuniones o algunos trabajos. Como si fuera poco, la inmensa casa cuenta con un ascensor vidriado que une los cinco pisos que tiene la mansión. En el cuarto está el quincho, donde se puede ver un poco más de rusticidad con ladrillos a la vista pintados en color negro y mesas y sillas 100 % de madera de barricas.

Pancho con sus amigos.
La decoración es variada, hay cuadros abstractos, un televisor inspirado en una pantalla de cine y la capacidad para recibir a 30 invitados. El lugar está compuesto por un balcón con vista a la barranca, rodeado de plantas trepadoras y árboles.
El jardín es muy importante para Pancho Dotto, por lo que se encargó de que no faltara nada y que tampoco pasara desapercibido. Lo decoró con sillas estilo BKF en cemento. Definitivamente, vive en una de las mejores casas habitadas por famosos.
La despedida de la casa de sus sueños
El propio Pancho Dotto reveló que pronto dejará su casa de los sueños, puesto que se considera una persona mayor para poder habitarla como el lugar merece: “Me la quisieron comprar varias veces, siempre dije que no. La viví, la disfruté, pero estoy en la etapa de desapego, hay cosas que ya no quiero sostener”.

En Entre Ríos.
En este sentido, el exrepresentante de modelos dijo: “Tiene que venir una persona con 24 años menos que yo, con la edad que yo tenía en el 2000 cuando compré esta casa y que la pueda disfrutar tanto como yo”. Así, dio a entender que se quedará definitivamente en El Refugio, su chacra en libertador San Martín, Entre Ríos, donde ya tiene su nuevo domicilio y, además de donde pertenece, ya que él nació en Paraná, la capital de esa provincia.