Si por alguna razón tenés cepillos de dientes viejos acumulados en tu casa, llegó el momento de desempolvarlos y darles un uso. Elegí los más lindos estéticamente, coloridos y sanos para fabricar una manualidad de impacto.
Si revisás la lista de materiales, verás que para hacer este perchero individual no necesitás demasiado, solamente un poco de tiempo y dedicación. Eliminá los cepillos de dientes viejos que no utilizás para nada y dales esta nueva vida útil a estos instrumentos que sorprenderán a los más chicos de la casa.

Si ya no usás cepillos de dientes de bambú, dales otra vida útil.
Materiales
Cepillos de dientes viejos
Cinta doble faz
Alicate filoso

Cuanto más colores tengan más llamativos quedará al perchero.
Paso a paso
Usá el alicate filoso para cortar las cerdas de los cepillos de dientes. Corroborá que no quede ninguna, el corte debe ser al ras, lo más cerca posible del mango, para dejar la mayor longitud de mango disponible.
Después de cortar las cerdas, limpiá bien los mangos de los cepillos de dientes para eliminar cualquier residuo de pasta dental o suciedad, si es necesario, usá agua con lavandina.

Eliminá bien todas las cerdas.
Una vez que los mangos estén limpios, colocalos sobre un plato y llevalos al microondas durante unos 20-30 segundos para ablandar el plástico. Esto facilitará el proceso de moldeado de los cepillos de dientes.
Tené cuidado al manipular los mangos del cepillo después de calentarlos, ya que estarán calientes. Usá guantes de cocina si es necesario. Con la mano protegida, moldeá los mangos de cepillos de dientes calientes en la forma deseada de un gancho para perchero.

Doblalos de la forma que prefieras.
Cortá tiras de cinta doble faz del tamaño adecuado para la parte posterior de cada mango de cepillo. Pegala en la parte posterior del mango del cepillo. Presioná firmemente para asegurar que la cinta se adhiera correctamente al mango.
Quitá la otra cubierta protectora de la cinta doble faz y presioná el mango del cepillo firmemente contra la pared en la ubicación deseada. La pared debe estar limpia y seca, que no haya humedad ni residuos de polvo.

Usá cinta doble faz de buena calidad.
Dejá que la cinta doble faz se adhiera a la pared durante al menos unas horas, o como indique su fabricante, antes de colgar cualquier objeto en el perchero. Esto asegurará que el resultado dure mucho más tiempo.

No cuelgues cosas pesadas.
Estos percheros de mangos de plástico son perfectos para colgar llaves, toallas pequeñas o cualquier otro artículo ligero que necesites tener a mano, especialmente para los más chicos ya que son coloridos y pequeños.