¿Tenés potes de helados vacíos de telgopor en casa y no sabes qué hacer con ellos? Prestá mucha atención a esta magnífica idea sostenible que, como verás a continuación, resultará perfecta tanto para una decoración de interior como de exterior. Además, tus plantas favoritas estarán cómodas y lucirán muy bonitas en sus respectivas macetas recicladas.
Al apuntarte al reciclaje creativo, vas a poder transformar estos envases de espuma polimérica en las macetas más coquetas y fáciles de hacer para decorar tu hogar sin gastar de más. Tomá nota de lo que vas a necesitar, dejate llevar por tu lado más artístico y dale una segunda oportunidad a estos potes de helados.

Macetas recicladas con potes de helados vacíos de telgopor.
Materiales a utilizar:
Potes de helados vacíos de telgopor.
Cutter y silicona líquida.
Pincel, pintura a la tiza y bicarbonato de sodio.
Hidrolaca (para exterior) o laca (para interior).

Postal de potes de helados vacíos de telgopor.
Los expertos en manualidades aseguran que la decoración final de esta maceta reciclada con potes de helados puede variar dependiendo de lo que tengas a mano en casa, es decir, podés suplantar algún elemento al momento de la creación o agregar el que prefieras para personalizar tu objeto decorativo como más te guste.

El paso a paso de una maceta reciclada con pote de helado. Fuente: (@amapola_bynadia)
El paso a paso de cómo crear esta original maceta reciclada con potes de helados
Lo primero que tenés que hacer es pegar la tapa del pote de helado con la silicona líquida y dejar secar, aunque haciendo un poquito de presión con un objeto por encima para que se pegue bien.
Luego, cortá el envase por la parte superior y hacé con eso el pie de la maceta reciclada. Poné silicona líquida en toda su base, centralo bien en la parte trasera y dejalo secar con algo encima.
El paso siguiente es limar las asperezas del pote de helado para emparejar todo antes de pintar con la pintura de tiza. Una vez pasada la primera mano del color que elegiste, creá una mezcla mágica usando una cucharada de bicarbonato de sodio y dos de pintura a la tiza para su segunda mano.
Cuando esté seco, notarás que te quedó una textura rústica y será el momento de proteger tu maceta reciclada con una hidrolaca o laca. Exacto, todo dependerá de si querés poner estos antiguos potes de helados en el interior de tu vivienda o en el jardín.