Aunque ya pasó el día 19, cuando tradicionalmente se comen ñoquis, nada impide que puedas prepararlos otro día. Esta es una receta ideal para los días de otoño y para compartir con toda la familia, especialmente esta alternativa de ñoquis de espinaca que incorpora verduras y los convierte en una opción más saludable.
No esperes más y sumá esta receta fácil y rápida a tus platos del mediodía. De hecho, una buena opción si estás organizándote en la cocina es tener a mano siempre una salsa roja en el freezer para que solo te quede descongelarla. Justamente, a estos ñoquis también los podés congelar si hacés de más para esos días en los que no hay tiempo.

No hay excusa para preparar estos ñoquis de espinaca y ricota.
Los ingredientes que vas a necesitar para preparar esta receta de ñoquis de espinaca son los siguientes:
300 a 350 g Harina 000
1 paquete de espinaca cocido y procesado
400 g Ricota
50 g Queso Reggianito
1 Huevo
Nuez moscada

Estos ñoquis van a ser un éxito.
Lo primero que vas a hacer para esta preparación es cocinar la espinaca. Claro que si querés hacerlos aún más exprés, podés conseguir en el supermercado la que viene congelada en un paquete. De lo contrario, se deben lavar muy bien las hojas y luego se ponen a hervir hasta que estén blandas. Una vez escurridas, procesalas en una mini pimmer o licuadora.
Después, agarrá un bol y poné la ricota, la espinaca ya procesada, el huevo, la nuez moscada y el queso rallado. Mezclamos un poco y por último, agregá la harina. Uní todo sin amasar demasiado hasta que quede una especie de masa lisa que no se pegue en las manos.

No te los pierdas.
A la masa la colocamos sobre la mesada limpia y separamos algunos bollos. Seguidamente, formá con estas porciones unos chorizos y cortalos en pequeños trozos, podés dejarlos así o darles con un tenedor la característica forma de los ñoquis convencionales.
Mientras tanto, ponemos a hervir abundante agua con sal. Cuando esté en el punto de ebullición, agregamos los ñoquis de espinaca y los dejamos por unos 5 minutos hasta que floten. Los retiramos del agua y agregamos a la salsa que más nos guste. Podés hacer un salteado de verduras y pechuga de pollo para una opción más saludable, o los clásicos con una rica salsa roja. Serán para chuparse los dedos.