Dentro del mundo de la farándula argentina siempre se forman relaciones muy fuertes, vínculos inquebrantables, pero no siempre son para siempre. Esto sucedió con la panelista de radio Mitre, Marina Calabró, y sus colegas Rodrigo Lussich y Adrián Pallares, figuras de El Trece con su ciclo "Socios del espectáculo", ya que hace unos meses cuando la morocha se separó de su ex, el empresario Martín Albrecht, los periodistas contaron la primicia y ella se ofendió con este gesto.
Después de muchos rumores, Ángel de Brito, figura de "LAM" salió a opinar de esta distancia entre las figuras de canal El Trece y Calabró, y Lussich aparentemente enfureció. La morocha de radio Mitre estaría con ganas de recuperar ese vínculo con sus amigos y cuando De Brito les dijo: '¿Tomaste el café con Rodrigo Lussich?', ella contestó: 'No, todavía no. Está enojado ese muchacho'.

Marina Calabró.
"Están enojados. Y yo trato de ponerle onda y 'desdramatizar', pero siguen re contra enojados", había dicho Calabró. "Yo trato de tender puente, pero no sé. De mi parte está todo bien", agregó en un móvil. Rodrigo Lussich, conductor de la señal El Trece, "El tiempo dirá. Hoy el tema no somos nosotros, hay cosas más importantes. Un piso con Marina sería lindo, capaz ahora puede", expresó.
En su momento, Marina se había mostrado muy molesta cuando sus amigos contaron la noticia de que se había separado del empresario. Actualmente la morocha vive un romance con el periodista Rolando Barbano. "Todo lo que pasó a partir del viernes y hoy, no me hace para nada feliz. Lo de Rodrigo, los descargos, la guerra de periodistas por ponerle un título. Les tengo mucho cariño a todos y lo último que hubiese querido es que esto genere una escalada entre ellos", dijo en su momento la periodista en NET. "Me hace daño. Lo que pasó fue que Rodrigo se anticipó a contarlo, pero más allá de que me dijo que nunca interpretó de mí que no lo publicara porque lo iba a contar Ángel, ahí está ya en el nivel de las subjetividades. Yo fui clara, él me dice que no y lo respeto", sumó.