Los pisos de parquet son muy elegidos y la realidad es que quedan muy bonitos y combinan de diez con ciertos diseños arquitectónicos. El único problema es que son bastante delicados, a veces su limpieza puede requerir de muchos pasos y hay que cuidarlos del paso del tiempo.
Más allá de los costosos productos del supermercado específicos para pisos de parquet, también existen muchos trucos caseros para que su cuidado y limpieza sean más sencillos y te faciliten la durabilidad. Siempre tené en cuenta que, al ser de madera, el exceso de humedad puede ser perjudicial.

Nunca fue tan fácil limpiar tus pisos de parquet.
Ya sea para quitar las huellas, las manchas de grasa, polvo o cualquier tipo de suciedad estos elementos naturales van a ser iguales o aún mejores de los que conseguís en las góndolas del súper. En primer lugar, se recomienda disolver una cantidad mínima de detergente en abundante agua para comenzar.

Estos elementos naturales te ayudarán.
Después recordá usar un trapo de piso húmedo de base de algodón para pasarlo con suavidad por toda la superficie, además vas a necesitar otro para sacar el exceso de humedad. Si necesitás una solución natural podés acceder al siempre confiable bicarbonato de sodio.
Si tu piso tiene una mancha localizada solo espolvoreá un poco de esto y después de unos minutos pasá una mezcla de vinagre y agua. Después limpiá con un trapo seco hasta que la mancha haya desaparecido. También podés agregar un poco de vinagre a la mezcla de agua y jabón, esto es muy efectivo para estas superficies y no las arruina.

La madera quedará reluciente.
La solución ideal es agregar 40 ml de vinagre blanco a 4 litros de agua y una cucharada de jabón neutro en polvo. Si el agua está tibia vas a tener mejores resultados en tus pisos de parquet. Pasá esta solución con un trapo de algodón y después estrujalo bien para secarlo.