Decorar el jardín o los ambientes internos del hogar con plantas y árboles es muy lindo, da una sensación de frescura y alegría en estos sectores, además que llenan de vida y color los rincones. Sin embargo, no todos tienen tiempo para dedicarse a la jardinería, pero eso no significa que no les guste contar con diferentes especies en su casa. Así como hay muchos pequeños y grandes arbustos que son difíciles de mantener, hay otros que no requieren de tanto sustento y pueden sobrevivir sin los cuidados adecuados. La planta sansevieria es una de ellas.

La planta ideal para cultivar en el hogar.
La Sansevieria es una planta dentro de las herbáceas, perennes y rizomatosas que pertenece al género Dracaena. Estas crasas, originarias de África y de Asia, se las conoce por varios nombres comunes tales como "Espada de San Jorge", "Planta de la Serpiente", "Lengua de Suegra", entre otros. Esta suculenta suele recibir estas denominaciones debido a la forma de sus hojas duras y punzantes, característica de muchas de sus especies.

Esta suculenta soporta cualquier tipo de situación extrema.
Esta planta de hojas largas y verdes con matices grisáceos y con filos amarillos suele ser utilizada como una suculenta decorativa, ya que es muy resistente, fuerte y se adapta a cualquier clima, ambiente y situación. A diferencia de otras especies, la Lengua de Suegra es capaz de soportar una atmósfera seca y caliente de las habitaciones, vivir con poco o nada de luz, soporta largos periodos sin riego o la falta de trasplantes. Estos factores hicieron de la sansevieria una de las crasas más populares, sobre todo entre quienes no disponen del tiempo necesario para el cuidado de la vegetación o simplemente no tienen conocimientos en el tema. Además de todas estas razones, hay otra más por la cual la Espada de San Jorge es ideal para cultivar en el hogar. Es que ayuda a purificar el aire, ya que su follaje absorbe las toxinas.
Cuidados de la Sansevieria
La Sansevieria es capaz de soportar condiciones extremas y aun así poder vivir plenamente. Sin embargo, si queremos que la planta se desarrolle de manera correcta y su crecimiento -que ya es lento- no se ralentice todavía más, hay que tener en consideración los siguientes factores:
Luminosidad: al ser nativa de África, es una especie amante del sol, pero nunca directo. Si bien es cierto que puede vivir en condiciones de semisombra o sombra absoluta, lo aconsejable es ubicarla en un espacio con luz, ya que la falta de los rayos solares indirectos hace que su crecimiento sea lento. Por otro lado, a la lengua de suegra adora los climas cálidos y es recomendable protegerla de las heladas.
Riego: debe hacerse solo cuando el sustrato esté seco. Hay que recordar que a esta suculenta no le gusta el exceso de humedad, de agua ni tampoco soporta los encharcamientos. La abundancia de agua puede ocasionar la pudrición de las raíces o del tallo. Al regar, hay que evitar mojar las hojas. Además, el drenaje también debe ser bueno.

Hay que evitar mojar las hojas y solo limpiarlas con un paño húmedo cuando estén sucias o con polvillo.
Abono: esta acción es importante para brindarle a la planta los minerales que necesita, pero no se debe hacer en exceso. Lo aconsejable es aplicar algún abono natural en el sustrato, como el humus de lombriz, una vez al mes al final de la primavera y a principio del verano.