El atún en latas es uno de los productos más consumidos en todo el mundo. Es práctico y al ser una conserva dura bastante tiempo, cualquiera puede comprarlo y tenerlo a mano en la alacena para usarlo en las comidas. Es ideal para hacer tartas, rellenos de tacos y hasta recetas saludables para incorporar proteína cuando no tenemos mucho tiempo.
El gran problema llega con los residuos que causa; el contenedor en el que vienen es metal, uno de los elementos más contaminantes del medio ambiente. Las latas son de aluminio; según diferentes estudios, este material puede tardar en degradarse de 10 a 20 años, en algunos casos más. Por ende, esta basura termina llegando a mares y océanos.

No tires las tapas de aluminio.
Existen diferentes documentales que muestran todo el daño que causan las latas en el ecosistema. Entre otras cosas, si las botamos a la basura también corren riesgo algunos animales que rompen las bolsas y se lastiman con las tapas filosas. Por eso, siempre es mejor contribuir con la ecología y buscar alternativas para reciclar.

Buena opción para reusar las tapas de latas de atún.
Te sorprendería saber las cosas bonitas que se pueden realizar con este aluminio de las latas. No solo para decorar ciertos rincones de tu hogar, sino también para emprender y vender estos productos artesanales. En este caso, te enseñaremos cómo convertir estas tapas afiladas en un bonito adorno.

Desafía tu creatividad.
Solamente necesitás una lija para limar los bordes y que no corten, acrílicos, café, una esponja, pegamento blanco, fotocopias o impresiones con los diseños que más te gusten, telas y gancho. Lo primero que vas a hacer es lijar el contorno para evitar accidentes. Después, perforá dos bordes de la lata con unos pequeños agujeros.

Convertí las latas en algo bonito.
Posteriormente, vas a pintar todo el aluminio con el acrílico del color que más te guste (mejor aún si es de la paleta de tonos neutros) y con la ayuda de una esponja. Cortá bien el dibujo de tu fotocopia o impresión que más te guste y sumergila unos segundos en un café suave para que le de un toque de envejecimiento. Pegá bien la figura con ayuda del adhesivo. Por uno de los agujeros colocá un gancho o un hilo rústico fino y por el otro colgá telas desmechadas, tiras de canutillos o hasta cascabeles, lo que más te guste. Se puede colgar en la pared o también queda muy bien en las cortinas o respaldares de cama.