Minuto Neuquen

Gerardo Sofovich

Bajo perfil y lejos de los escándalos: ella es Tatiana, la misteriosa nieta de Gerardo Sofovich

El conductor mantenía una gran relación con su nieta.

Kenya Contreras
Kenya Contreras
Gerardo Sofovich. Fuente: (Instagram)
Gerardo Sofovich. Fuente: (Instagram)

Gerardo Sofovich fue uno de los animadores más importantes del país, y a pesar del gran éxito que tuvo en su carrera, siempre intentó mantenerse muy cercano a todos los integrantes de su familia. A raíz de eso, muchos de sus hijos y nietos intentan mantener su legado después de su fallecimiento en 2015.

Aunque hay otros parientes cercanos al productor teatral que prefirieron mantener un perfil bajo. Así es el caso de Tatiana, la nieta de Gerardo Sofovich que reside en los Estados Unidos. Después de terminar su ciclo escolar, la joven se mudó al país norteamericano para seguir sus estudios universitarios, los cuales fueron financiados por su abuelo.

SUST66

La joven es la nieta mayor de Sofovich.

Actualmente, la joven reside en Los Ángeles, donde ejerce como psicóloga especializada en terapia familiar y de pareja. A pesar de eso, viene al país en ocasiones especiales para reunirse con sus familiares y conceder algunas entrevistas sobre Gerardo Sofovich.

SUSTRA33

Tatiana mantiene una buena relación con su familia.

El vínculo que creó Gerardo Sofovich con su nieta Tatiana

En una entrevista que dio la psicóloga a Infobae, contó detalles sobre la relación que tenía con su abuelo y el vínculo especial que existía entre ellos. “Todo lo que me enseñó es el recuerdo que voy a llevar conmigo. Lo cariñoso que era, mucha gente no lo tiene así. Teníamos una relación única. Me enseñó mucho, como saben era un hombre muy inteligente, muy culto”, aseguró.

1

La joven visita periódicamente Argentina para verse con su familia.

En aquel entonces, Tatiana reconoció que su decisión de asistir a la universidad y continuar con sus estudios estuvo influenciada por su abuelo. “Fue algo que hice por él porque era tan inteligente”, afirmó.

Luego, recordó varias anécdotas que vivieron juntos. “Íbamos al barco, siempre hacíamos un picnic. Íbamos al supermercado antes y elegíamos qué íbamos a comer. En el barco, él leía su diario y yo tomaba sol. Después cuando era la hora de comer hablábamos de todo. Honestamente, no había una cosa que yo no pudiera hablar con él”, recordó con nostalgia.