En el mundo de la jardinería hay plantas que son muy populares para usar en la decoración de interiores. Una de ella es la alocasia y oreja de elefante, que llama la atención por sus hojas grandes que pueden estar como decoración en el living o incluso ser parte del centro de mesa.
Debido a su fama, la también conocida como manto de Eva puede ser complicada de conseguir en el vivero o tener un alto precio. Por eso, los expertos en jardinería recomiendan intentar sembrar en casa su propia planta de alocasia u oreja de elefante.

Esta planta es ideal para decorar el interior de la casa.
Paso a paso para reproducir la alocasia u oreja de elefante
Lo primero que se debe tener en cuenta es que las hojas amarillentas o que tengan las raíces deterioradas se pueden recuperar en sencillos pasos, por lo que no será necesario comprar una nueva para reproducir en el jardín. En caso de conseguir una alocasia u oreja de elefante en mal estado, se tiene que retirar toda la parte mala de las raíces. Limpiarla hasta que no quede rastro del área mala.

La planta se puede reproducir a los pocos días de sembrarla.
Luego, se corta el tronco en varias secciones, y se colocan en un recipiente con arena gruesa. Se humedecen con ayuda de un rociador que puede incluir fertilizantes líquidos. Se tapa con papel film para crear una especie de invernadero.
En pocos días comenzarán a surgir las raíces de los tallos. Hay que tener en cuenta que no se deben humedecer demasiado para que no se ahoguen. Cuando se llegue a este punto, se podrá colocar en una maceta con sustrato que cuente con un buen sistema de drenaje.

La hoja puede crecer varios metros.
Cuidados de la alocasia u oreja de elefante
Debido a que es un planta tropical, durante el invierno no se debe regar con mucha frecuencia, pues es necesario esperar a que el sustrato esté completamente seco para volver a humedecerla y evitar que se enferme por exceso de agua.

Es importante limpiar las hojas periódicamente.
También es importante lavar sus hojas una vez al mes, pues la capaz de polvo pueden impedir que absorban adecuadamente la luz solar, elemento esencial para que tengan su color verde característico.