¿Alguna vez te preguntaste por qué a tu abuela o mamá le duraban más tiempo los jarrones y parecían irrompibles en casa? Resulta que ellas contaban con un trucazo casero infalible y no dudaban en ponerlo en práctica para embellecer su hogar, dulce hogar, manteniendo ese objeto decorativo intacto por muchos años.
Se trata de un método súper sencillo y efectivo para nunca más romper tus jarrones que, a decir verdad, hacen de ese rincón especial para vos un lugar único. Si bien estos recipientes grandes y de función ornamental cumplen a la perfección con su objetivo, muchas veces una persona pasa por su lado rozándolo y provoca sin querer un accidente doméstico. Incluso es común que se haya resbalado de tus manos cuando intentaste cambiarlo de sitio.

Postal de un jarrón arreglado con la técnica kintsugi.
El trucazo de las abuelas y una idea extra para mantener intacto tus jarrones en casa
Los expertos en interiorismo señalan que estas situaciones descriptas con los jarrones pasan muy a menudo y, a raíz de esto, te mostraremos el trucazo de las abuelas para evitar que tus floreros se rompan al pasar ligeramente muy cerca de ellos o moverlos bruscamente sin intención alguna de tirarlo.

Jarrones de estilo nórdico.
Esta pieza de cerámica es igual a la que vos tenés en tu vivienda, pero está preparada estratégicamente para hacer frente a un posible roce o movimiento indeseado. ¿Cómo o qué se usa para ello? El fondo del jarrón debe contener tierra o arena seca. Tan simple como eso.
Las abuelas se encargaban de que su objeto decorativo tenga una base mucho más pesada para no poder ser "derribada" con facilidad y, en caso de querer cambiarlo de lugar, ellas debían tratarlo con más cuidado al momento de manipular los jarrones con dicho contenido.

Jarrones de cerámica al mejor estilo wabi-sabi vintage.
¿Tus jarrones tienen grietas o agujeros? No te preocupes, ya que podrás solucionarlo de una forma muy fácil: vas a ocultar todo con masilla de pared. Este producto permitirá que tapes cada uno de sus agujeros y grietas tras darle una textura extra, de hecho, podés dejarlo así o cambiar su aspecto final con pintura.
En ese sentido, dale riendas sueltas a tu imaginación y moldeá esa masilla para dejar el jarrón al mejor estilo nórdico, que se caracteriza por el minimalismo y diseños en tonos claros, aunque también podrías recurrir al modelo wabi-sabi. Este último, es una tendencia decorativa que no solo relaja los ambientes, sino que está basada en la belleza de las imperfecciones.