Estamos en la época favorita de los amantes de la mandarina. La mayoría de los árboles de estos frutos están colapsados y es una excelente oportunidad para disfrutarlos al sol otoñal. Son una fuente de vitamina C y además contienen grandes propiedades que refuerzan el sistema inmune.
Estos cítricos son los más recomendados en esta época del año donde las alergias y enfermedades respiratorias están a la orden del día con la proliferación de virus. Por eso mismo es que no hay nada como comer una rica fruta, lo que sí, te recomendamos no desechar las cáscaras de mandarina.

Es época de mandarinas.
Existen varias recetas que incluyen las cáscaras de mandarina, desde budines y tortas, hasta saborizantes y caramelos, confites y mermeladas que podés hacer con ellas. Estarías aprovechando una excelente fuente de fibra además de absorber mucho mejor todas las propiedades.
Más allá de esto, también las podés aprovechar en rituales energéticos y para limpiar y perfumar la casa. No hay nada como el olor de las cáscaras de mandarinas. Además, entre sus beneficios encontramos que pueden calmar la ansiedad, traer alegría, reforzar los vínculos y se imán de prosperidad.

No tires las cáscaras de mandarina.
Lo que tenés que hacer es guardar las cáscaras de mandarina, ponerlas sobre un papel madera a secar al sol por algunos días. Incluso se cargará de esta energía luminosa y que promueve la prosperidad y la abundancia. Con ella vas a lograr hacer un poderoso sahumador.

Podés sahumar con ellas.
Después colocá las cáscaras en tu recipiente habitual junto con un carbón que sirve para sahumar. Vas a limpiar todos tus espacios con ella. Reactiva el flujo natural del dinero y hará que llegue a tus manos, además, se vuelve ideal porque larga un perfume muy rico.