La mudanza es una tarea complicada por sí misma y, en caso de que tengas plantas tanto de interior como de exterior, lo mejor es prestar mucha atención a los consejos de expertos en botánica para evitar que tus especies favoritas terminen sin vida al llegar a destino. Recordá que ellas aportan ese extra de energía a tu hogar, purifican el ambiente y los traslados bruscos a una nueva vivienda podrían dañarlas o marchitarlas.
Lo cierto es que existen plantas más resistentes en relación a otras especies, tales como los Cactus, Suculentas, Esparragueras, Planta carnívora, Rafi o Sanseveria, pero cuando llega el momento de mudarse las preocupaciones nos invaden de igual manera. A raíz de esto, te traemos algunas recomendaciones de jardineros sobre cómo cuidarlas durante y después de una mudanza.

Postal de una mudanza. ¿Cómo cuidar de tus plantas?
Los consejos de los expertos para cuidar mejor de tus plantas tras una mudanza
Como la idea es que tus plantas lleguen "sanas y salvas" al que también será su nuevo hogar, los especialistas en jardinería señalaron un par de tips prácticos y efectivos a seguir para cuidar mejor de ellas, lograr una mudanza exitosa e impedir que sus hojas se marchiten por completo. ¿Cuáles son las especies más delicadas? Las que no aguantan o salen más dañadas en un traslado suelen ser: Filodendro o Philodendron.

Imagen de una planta embalada lista para su traslado.
El primer consejo es preparar a tus plantas una semana antes de dicha mudanza. Comenzá por su tierra, es decir, tratá de que su sustrato esté más seco.
En caso de tener aquellas que necesitan de mucha agua, podés dar un último riego y envolverlas con papel film transparente para conservar su humedad hasta llegar a destino.
La recomendación es una poda ligera a tus plantas servirá no solo para reducir su tamaño y minimizar su gasto de energía, sino también para un manejo más fácil de ella.

Observá bien cómo llegaron y recordá adaptarlas poco a poco a su nuevo hogar.
Los vegetales que no resistan y presenten hojas marchitas, secas o enfermas, se aconseja sacarlas/ podarlas para intentar fomentar su nuevo desarrollo tras llegar a casa.
Hacé unos pequeños orificios en las cajas para que tus plantas tengan un poquito de ventilación durante el traslado, pues la circulación de aire les permitirá respirar mejor.
Cuando llegues a tu nuevo hogar, adaptá a las plantas de a poco para ayudarlas a recuperarse del estrés por el que pasaron. No regarlas de inmediato y acostumbrarlas gradualmente al sol.