Se acerca el fin de semana y queremos compartir un truco buenísimo donde la idea es reciclar objetos que quizás tenés sin uso en casa y ahora le vas a poder dar una segunda oportunidad. Con envases de manteca que te hayan quedado en algún rincón, vas a armar un portacepillos de dientes que vas a amar.

Portacepillos fácil de hacer.
Materiales que vas a necesitar
-Envases de manteca
-Pegamento
-Cartulina con glitter
-Cartulina lisa
-Trincheta o cuchillo para recortar
Paso a paso
Reuní los materiales para este truco casero y buscá una mesa cómoda para trabajar. Ya vas a ver que este mismo fin de semana podés aprovechar en hacer este paso a paso y de forma muy económica vas a tener tu portacepillos de dientes listo para colocar en tu baño.

Lucite con esta idea buenísima.
Como te mostramos en esta primera imagen, podés comenzar a dibujar los círculos a recortar en la tapa de este envase de manteca, para que luego vos puedas poner allí los cepillos de dientes. Recortá estos orificios y separá esta tapa. Vas a comenzar a decorar el envase para dejarlo perfecto.

Seguí el paso a paso.
Una vez que te encargues de la tapa, vas a cortar un pedazo de cartulina lisa, del color que quieras, para forrar todos los lados del envase. En este caso, se eligió el celeste, pero podés elegir a tu favorito. Por encima, podés decorar con cartulina con glitter o si lo querés hacer más artesanal, podés pegar brillantina sobre los espacios del envase.

Decorá el envase.

Te va a quedar espectacular.
Poco a poco, vas a ir pegando los pedazos de cartulina de la forma que más te guste, o como se hizo en este caso. Con algunos recortes horizontales, vas a decorar el envase pegándolos con cuidado y de forma prolija. Con pocos elementos y de manera muy económica, vas a obtener un objeto muy necesario en casa como lo es el portacepillos de dientes.