Seguro buscás ahorrar después de ver los precios de los productos de limpieza. Hay cosas en las que no podemos escatimar, pero, a la vez, hay atajos que recomendamos tomar. Hacer tu propio jabón líquido a partir de pedacitos de barritas de tocador es un ejemplo.
Para esta receta no necesitás mucho más que restos de jabón y glicerina, algo que se consigue en farmacias o en laboratorios. Verás que c,on una pequeña inversión, podrás obtener una buena cantidad de este champú para manos que también podés usar para la ducha. El perfume es opcional y también es económico en los lugares especializados. Seguí el paso a paso que es muy divertido.

Comenzar a separar los pedacitos de jabón.
Materiales
100 g de trozos o jabones sobrantes
1 litro de agua
1 cda. de glicerina líquida
10 a 20 gotas de aceite esencial del que prefieras.
Elementos de cocina
Olla
rallador
batidor de mano de metal
frasco o botellita para almacenar el jabón.

La glicerina se consigue en la farmacia.
Paso a paso
Rallá los trozos de jabón para que queden virutas finas, esto es necesario para que se disuelva más rápido en el agua.
Calentá el agua en la olla a fuego medio y cuando comience a hervir bajá el fuego a medio-bajo, agregá las virutas de jabón y revolvé constantemente hasta que el producto se disuelva completamente.

Rallá o cortá lo más chiquitito que puedas el jabón.
Que se diluya el jabón puede llevar de unos 5 a 10 minutos. Recordá no usar utensilios de madera, silicona o plástico porque podrían desprender olor a comida y contaminarse con perfumes de la barra y arruinar tus comidas después.
Cuando el jabón esté completamente disuelto, agregá la cucharada de glicerina líquida y revolvé de nuevo. Este ingrediente es clave para que el resultado te aporte hidratación y deje suave la piel.

Solo después de que haya hervido y se haya enfriado un poco agregá la glicerina.
Retirá la olla del fuego y dejá que la mezcla se atempere un poco, agregá de 10 a 20 gotas del aceite esencial que hayas elegido y mezclá bien. Si querés una intensidad mayor, agregá más gotas de aceite.

Reutilizá los envases de jabón líquido.
Dejá que la mezcla casera se enfríe completamente a temperatura ambiente. Podés dejarla un día para que tome espesor. Cuando esté completamente fría, dividí el jabón en un frascos dispensadores o conservalo en una botella reutilizable.