El aloe vera es una de las plantas infaltables en las casas y esto se debe no solo a que es una crasa decorativa muy fácil de cuidar y mantener, sino también a las diversas propiedades medicinales tópicas con las que cuenta. Esta suculenta se utiliza en muchos productos de consumo, tales como bebidas, lociones para la piel, cremas, geles, cosméticos, ungüentos, entre otras opciones. Entre los beneficios que tiene esta planta están: es hidratante, tonificante, emoliente, cicatrizante, desinfectante, antiinflamatorio y mucho más. Por todas estas razones y otras es que deberías cultivar esta especie en tu jardín.
El aloe vera es una especie suculenta de la familia Asphodelaceae. Es una planta de hoja perenne, que crece de forma silvestre en climas tropicales, semitropicales y áridos de todo el mundo. De hecho, en algunas regiones se la considera un arbusto invasor. La también llamada sábila puede cultivarse en macetas o directamente en el suelo. Las hojas se caracterizan por ser carnosas y triangulares con bordes dentados, flores tubulares amarillas y frutos que contienen numerosas semillas. A su vez, cada una está compuesta por tres capas: la primera contiene un gel interior transparente que contiene un 99% de agua y el resto está compuesto por glucomanano, aminoácidos, lípidos, esteroles y vitaminas. La segunda capa intermedia está formada por un látex que es la savia amarilla amarga y contiene antraquinonas y glucósidos. Por último, la capa gruesa exterior llamada corteza que tiene una función protectora y sintetiza carbohidratos y proteínas.

Son muchos los usos que se le da al aloe vera.
Una de las maneras más fáciles y rápidas de reproducir el aloe vera es a través de esquejes de sus propias hojas. Lo primero que hay que hacer es cortar las hojas inferiores de la suculenta. Tratar que el corte sea en la base, lo más abajo posible. Si realizaste mal el corte, no te preocupes porque también se pueden hacer esquejes con la mitad de la hoja. Antes de plantarla de nuevo hay que esperar que el punto de incisión se seque. Es importante respetar esto, ya que de lo contrario el brote se puede podrir. Plantar los esquejes en macetas con tierra suelta, porosa y permeable para facilitar la aparición de raíces. Regar el sustrato. Al poco tiempo los nuevos retoños de esta suculenta empezarán a aparecer.

El aloe vera crece bastante rápido con los cuidados adecuados.
Otros métodos para propagar aloe vera
Además de reproducir aloe vera por esquejes de hojas, también hay otros métodos que se pueden aplicar con el mismo fin. Uno de ellos es por medio de esquejes, pero de tallos. Cortar en el tallo y dejar que la incisión de seque. Una vez que se formó la costra plantarlo en tierra suelta y ligera. Regar sin encharcar. También hay que evitar el exceso de humedad.

Reproducir esta planta a través de tallos también es muy eficaz.
Otra de las técnicas es mediante hijuelos. Esta crasa tiene una gran capacidad para hijar, por lo que este método también es fácil de llevar a cabo. Con cuidado de no desmoronar toda la mata de raíces, elegir solo una y hacer todo el recorrido hasta la parte de abajo, donde se debe romper la raíz. Hay que asegurarse que cada planta tenga su tallo subterráneo con varias raíces. Plantar los hijuelos y esperar a que tomen fuerza, crezcan y desarrollen más raíces.