La carrera profesional de Alberto Cormillot es una de las más conocidas en nuestro país debido a los años que lleva activo y por ser totalmente mediático. Es la cara visible de la clínica Cormillot, la fundación ALCO y diversas organizaciones más que luchan contra la obesidad.
El reconocido nutricionista hoy en día comparte una familia con Estefanía Pasquini, su segunda esposa, con quien contrajo matrimonio en 2019, pero antes de ella hubo una persona muy especial en la familia de Alberto Cormillot y se trata de Mónika Arborgast.

Alberto Cormillot cuando era joven.
Mónika no solamente fue la primera esposa de Alberto Cormillot —estuvieron casados durante 15 años, desde 1961—, sino que además fue con quien formó su primera gran familia con sus hijos Renée y Adrián.
Alberto Cormillot que conoció a Mónika cuando se comenzaba a desempeñar como médico en el Hospital Alemán, inició un noviazgo de 2 años, con quien fue secretaria en aquella institución. Luego se casaron y vivieron una increíble historia. Viajaron por diversos países de Europa, África, las ciudades más turísticas de Estados Unidos durante su luna de miel y luego proyectaron una gran vida juntos.

El día de la boda.
Mónika fue muy importante para Alberto Cormillot a nivel familiar, pero también laboral. A pesar de que su relación llegó a su fin en el 76, lograron congeniar para trabajar juntos hasta el último día. Ella se convirtió en la socia fundadora de la famosa clínica y fue la responsable de la administración y el correcto funcionamiento de semejante centro de salud.

Durante un reconocimiento.
El recuerdo de la exesposa del rostro de El Trece es muy fuerte para todos: “A pesar de no vivir juntos, compartimos muchas cosas. Su fallecimiento fue un golpe muy duro para mí. La extraño mucho porque era la gran madre de toda la organización y nos malcrió tanto a mí como a mis dos hijos”.

Mónika y Reneé, la mayor.
La relación cercana
En diálogo con La Nación, la figura de “CDP" confesó: “Nos llevábamos muy bien. Después de separarnos, yo cenaba seis veces por semana en su casa, con los chicos. Después, con el tiempo, pasé a cuatro, tres veces”, de manera que dejó claro que el vínculo siempre fue muy fuerte, además, cuando terminó el matrimonio, el más chico de sus hijos apenas tenía 2 años.

Adrián, una de sus hijas, Mónika y Alberto.
Con el tiempo, comenzó a frecuentar menos la casa de su exesposa, sin embargo, las fechas especiales eran toda una razón para compartir nuevamente en familia. “Si bien estábamos separados, nos vimos todos los días durante 56 años, porque trabajábamos juntos y la vida familiar también continuó, porque todo giraba en torno a ella, por nuestro excelente vínculo”.
Monika falleció en 2017 a causa de un cáncer de pulmón, esto dejó un gran vacío en la vida de Alberto Cormillot y su familia que compartieron tantas cosas a nivel profesional y personal y se trata de algo que marcó un antes y un después.