Desde que nació, Máximo Menem Bolocco es una figura famosa y reconocida en el mundo del espectáculo tanto en Argentina como en Chile por tratarse del hijo de Cecilia Bolocco, quien fue miss universo en el 87 y de un expresidente nuestro.
En la actualidad, Máximo Menem tiene 20 años y mantiene un perfil lo más bajo posible en las redes sociales donde a pesar de tener más de 338 mil seguidores, el influencer centenial se mantiene con pocas publicaciones y cuida la información de los viajes que realiza o lo que hace el fin de semana.

Máximo y sus padres.
Sin embargo y por tratarse de eventos tan públicos como el recital de una figura internacional como Luis Miguel, todos pudieron ver a Máximo Menem asistir acompañado a esa fecha, fue el año pasado en Buenos Aires cuando se descubrió que aparentemente tenía novia. Luego lo confirmó durante su participación en el programa "Top Chef VIP".

La pareja no volvió a postear fotos.
Máximo Menem en ese momento fue consultado sobre si estaba de novio y dijo: “Sí, tengo novia, se llama Delfina. Delfina un beso”. La chica es un año menor que él, según su propia declaración, y tiene las redes sociales en modo privado después de haberlas tenido en modo publico un tiempo.
"Para la final del mundial. Fui a Argentina, a Buenos Aires, la conocí ahí en un grupo de amigas. Ahí no pasó nada pero seguimos hablando y hablando, y en julio ella también fue a Miami y nos vimos allá", contó el año pasado.

Delfina cuando tenia públicas las redes.
Sobre la relación a distancia, Máximo indicó: "Nos tratamos de ver todos los fines de semana. Así que nos está funcionando súper bien. Yo me siento orgulloso porque me estoy pagando los pasajes con millas y con mi plata. Si uno quiere hacer algo, se puede", cerró.
La conciencia de Máximo
El hijo de la modelo chilena está sumamente relacionado con la Fundación Care que ayuda a personas en el tratamiento del cáncer. Cuando fue diagnosticado con un tumor cerebral le dieron tan solo dos años de esperanza de vida, sin embargo, pasó el tiempo, venció la enfermedad y hoy vive desde otro punto de vista.

El año pasado ingresó a la International Business en la Universidad de los Andes.
Mientras estudia arquitectura, Máximo Menem se apoya en su experiencia y el aprendizaje que le quedó de lo frágil que es la vida y cuánto hay que aprovechar cada minuto. En una conversación con la revista "L'Officiel" dijo: “Estar en movimiento, pertenecer a alguna causa y ayudar a las personas son cosas que me entregan las ganas de vivir. No sé bien qué es lo que pasa en mi cerebro, pero al hacerlo me prendo, me activo y me motivo a querer hacer más y más”.