Con la llegada de las bajas temperaturas, es habitual que muchos opten por usar camisas para lucir elegantes sin mucho esfuerzo, cubrirnos bien y presumir un outfit impecable.
Lo que podemos observar, temporada tras temporada, es que nuestras prendas se pongan un tanto amarillas. Diferentes factores pueden inferir en el deterioro de nuestras camisas.

Tener nuestras camisas impolutas siempre es necesario.
El sudor, un mal lavado, productos de limpieza inadecuados o hasta el paso del tiempo hacen mella en nuestra ropa, pero así como existen los problemas, podemos hallar soluciones.
Hoy en "Minuto Neuquén" te vamos a enseñar a que puedas blanquear el cuello de tus camisas sin esfuerzo y con un poderoso ingrediente que no falta en tu hogar como lo es la sal. Prestá mucha atención y sorprendete con el resultado.

La sal puede ser un gran aliado a la hora de la limpieza.
Vas a necesitar:
2 cucharadas de sal
2 cucharadas de pasta de dientes (preferiblemente blanca y sin gel)
2 cucharadas de detergente para ropa
Agua caliente
Cepillo de dientes (opcional)

Este método aprovecha las propiedades abrasivas y blanqueadoras de la sal, la pasta de dientes y el detergente para ayudar a eliminar las manchas amarillas y restaurar la blancura de las camisas.
Paso a paso
En un recipiente, mezclar 2 cucharadas de sal, 2 cucharadas de pasta de dientes y 2 cucharadas de detergente para ropa. Agregar un poco de agua caliente a la mezcla para formar una pasta espesa.
Colocar la camisa amarillenta en una superficie plana.
Aplicar la mezcla sobre las áreas amarillentas de la camisa, como las axilas, el cuello y otras zonas afectadas.
Frotar suavemente con las manos o usar un cepillo de dientes para trabajar la mezcla en las fibras de la tela.
Dejar que la mezcla repose en la camisa durante al menos 30 minutos para permitir que los ingredientes actúen sobre las manchas amarillas.
Enjuagar bien la camisa con agua caliente para eliminar la mezcla.
Lavar la camisa en la lavadora utilizando el ciclo regular con detergente para ropa.
Añadir 1 taza de vinagre blanco durante el ciclo de enjuague para ayudar a eliminar cualquier residuo y blanquear aún más la camisa.
Secar la camisa al aire libre, preferiblemente al sol, ya que la luz solar puede ayudar a blanquear y refrescar la tela.