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Sorbete de plástico

Diversión asegurada: con un sorbete de plástico hacé este juguete que aman todos

Para esta manualidad no se necesitan muchos materiales.

Kenya Contreras
Kenya Contreras
Sorbete de plástico. Fuente: (Instagram)
Sorbete de plástico. Fuente: (Instagram)

Ahora que inician las vacaciones de invierno es el momento justo para hacer manualidades junto a los más pequeños de la casa con elementos muy fáciles de conseguir o reciclar, uno de ellos es el sorbete de plástico. Con este material se puede hacer un juguete muy divertido para los niños.

Esta manualidad no requiere de demasiado tiempo y se puede obtener un juguete muy fácil de transportar o de usar en casa. Por eso, los sorbetes de plástico son perfectos para reciclar en estos días y para utilizarlos como un entretenimiento para toda la familia. 

Cables 3

Esta manualidad es ideal para divertirse al aire libre.

Materiales para crear el juguete de sorbete de plástico:

  • 10 o 12 sorbetes de colores.

  • Cinta pequeña doble faz.

  • 1 palito de madera.

  • 1 botella plástica.

  • Detergente.

  • Agua.

  • Sal.

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Los sorbetes se deben picar en trozos pequeños.

Lo primero que se debe hacer es cortar los sorbetes en trozos pequeños. Luego, se colocan uno al lado del otro en la cinta doble faz y se forma una especie de espiral del tamaño deseado. Cuando esté todo bien unido, se asegura con una tira de plástico, que se puede obtener de una botella de gaseosa reciclada.

Para que sea fácil de sostener, se coloca un palito de madera entre el círculo. De esta manera, se obtendrá un colorido lanzador de burbujas. La mezcla para formarlas se hace con agua, detergente y una pizca de sal, que hará que las burbujas se formen sin problema.

Cables 1

La manualidad es muy sencilla de hacer.

Debido a que los niños pueden jugar con las burbujas, es ideal para ejercitar diferentes áreas sensoriales. Además, es una divertida forma de estimular el raciocinio, la sorpresa y demás áreas cognitivas. Por eso, es un tipo de juego recomendado para niños entre 2 a 8 años, especialmente aquellos diagnosticados con autismo o TDAH. 

Además, es una actividad ideal para hacer en casa o al aire libre, una manera muy divertida para que los pequeños se relacionen con su entorno y puedan jugar de una manera entretenida en parques o plazas.