En una casa siempre sobran objetos que usás ocasionalmente y te da pena tirar a la basura, o que guardás pensando que te pueden servir para algo en el futuro, como suele suceder con las latas de tomate o durazno. En esta oportunidad, éstas te van a servir muchísimo porque van a ser las encargadas de crear contenedores de una manera fácil y rápida.

Tus nuevos contenedores.
Qué vas a necesitar
-Latas
-Pegamento
-Pintura blanca
-Hilo piolín
-Pintura marrón
-Tapitas de gaseosa
-Tapas de telgopor.
En simples pasos
Lo primero que vas a hacer es reunir todos los elementos para trabajar tranquila y ordenada. Cuando ya tengas tus latas a mano, lo primero será limpiarlas y desinfectarlas, y que queden libres de etiquetas. Luego, las vas a pintar de blanco.

Pintá las latas.
Como te mostramos en estas fotos, podés pintar el interior de las latas con un tono marrón, ya sea pintura en aerosol o líquida; eso le dará el toque vintage que se busca. Cuando la lata esté seca, procedé a pintar las tapas. Primero, pintalas de color marrón y luego aplicá plasticola en forma de zigzag o formas discontinuas. Usá un pincel para esparcir el pegamento y, finalmente, pasá el secador de pelo por encima.

Pintá las tapas.

Colocá plasticola.

Pasá el secador de pelo.
Una vez que hagas esto, vas a dejar secar las tapas y vas a fabricar las tipo manijitas de cada contenedor. Para eso, vas a colocar pegamento en las tapitas de gaseosa y por encima vas a colocar el hilo piolín hasta completarlas.

Forrá las tapitas.

Te quedará lista la tapa.
Una vez que terminés de forrarlas, ya estarán listas para ser pegadas a la tapa que creaste hace un momento con el efecto vintage. Las latas van a quedar hermosas y súper recicladas. Esta idea de darle una segunda oportunidad a esos objetos "olvidados" de casa, es fantástico. Ahora, vas a tener unos contenedores increíbles y económicos.