En todos los hogares sucede que el tema de la limpieza a muchos les genera estrés porque, como sabemos, es algo habitual que la casa se ensucie y necesite ese retoque que puede llevar mucho tiempo. En los baños, uno de los espacios más ocupados y que se ensucian con facilidad, ocurre que no siempre es fácil quitar el moho que se reúne en ciertas esquinas de los cerámicos, sobre todo de la ducha. Es por eso que en esta nota queremos compartirte un paso a paso muy fácil, con elementos que seguro ya tenés, por lo que te va a salir bastante económico.

Mirá cómo puede quedar tu ducha aplicando esta técnica.
Qué vas a hacer
Lo primero a resolver es que tengas todos los materiales cerca, así podés hacer el truco de una manera rápida y eficaz. Se trata de colocar vinagre blanco sobre una servilleta de papel y colocarlo en esas zonas de tu ducha que veas que están muy percudidas y oscuras. Generalmente, pareciera que están llenas de tierra y el cerámico cambia un poco de color en algunas partes, pero es el moho que se junta.

Colocar vinagre en un papel.

Colocá el papel en tu ducha.
Al momento de colocar este papel sobre esas orillas y esquinas de tu ducha, la idea es que lo coloques con mucho cuidado y súper pegado a las paredes del baño. El objetivo es que el producto actúe sobre ese moho y haga que se desprenda más fácilmente. Dejalo actuar por varios minutos.

Cuando quites el papel vas a ver el resultado increíble.
Cuando pasen algunos minutos, vas a sacar este papel y vas a colocar cloro o algún desinfectante. Te podés ayudar con algún cepillo o trapo para arrastrar esa suciedad que va a salir de esta zona donde colocaste el papel.

Al finalizar, vas a colocar cloro o desinfectante.
Vas a ver que en estos simples y rápidos pasos vas a ahorrarte mucho dinero y tiempo, además de que tu baño se verá más limpio. El resultado realmente es impresionante, así que tenés que animarte a probarlo cuanto antes.