En el mundo de la jardinería hay ciertos tipos de plantas que son conocidas por sus bellas flores, pero peligrosas ramas. Entre las más populares está la especie nativa Berberis ruscifolia, ideal para decorar el exterior de la casa debido a que crece en forma de arbusto.
La también conocida como Espina Amarilla o Calafate puede ser peligrosa si se deja cerca del alcance de los niños o de las mascotas, debido a que sus ramas se caracterizan por tener espinas gruesas y puntiagudas que llegan a sus hojas. Por eso, es una planta que se debe podar constantemente para evitar situaciones de riesgo.

La planta se caracteriza por sus puntiagudas espinas.
El tiempo de floración de esta planta ocurre durante la primavera, cuando desarrolla una flor amarilla que puede atraer ciertas especies de mariposas, pero también algunas moscas, debido a que son las responsables de polinizar a esta especie.
Además, da un fruto de color oscuro y amargo, que es comestible y es usado por mamíferos y reptiles como alimento. A pesar de su colorida flor y sus frutos, la Espina Amarilla no tiene ningún tipo de perfume.

Esta planta da un fruto amargo, pero comestible.
Cuidados para la planta espina amarilla
Entre los puntos que hay que tener en cuenta si se desea tener esta planta en el jardín, es que se debe ubicar en un lugar donde reciba luz indirecta del sol, porque solo necesita espacios de semisombra para crecer con normalidad.

Esta planta da flores amarillas.
Puede llegar a alcanzar una altura de 1.5 metros, un dato que se debe tener en cuenta si se desea colocar en una maceta. Mientras que su frecuencia de riego tiene que ser media, sin provocar encharcamientos en la tierra.
Debido a que es una planta que necesita espacio para crecer, es recomendable colocarla a una distancia considerable del resto de las especies del jardín, para que así se desarrolle con normalidad. Aunque tiene ramas y hojas espinosas, es una gran opción para aquellos que desean dar sus primeros pasos con los arbustos.