El mundo del reciclaje creativo decidió fusionarse con el de la jardinería para crear una pieza súper útil, fácil de hacer en casa e indispensable para cuidar de tu jardín. Ayudá a no contaminar el medio ambiente y reciclá con tus propias manos: usá una escoba vieja y convertila en un rastrillo casero con doble hoja metálica.

Postal de un soplete quemando las cerdas de una escoba. Fuente: (@metdaan.diy)
Se trata de un proyecto sostenible muy apreciado por los amantes de las plantas, económico porque evitarás gastar de más y práctico para tus rutinas de jardinería. ¿Lo mejor de todo? Crearás un objeto de jardín dos en uno fundamental para sacar las hojas secas/maleza y arar la tierra antes de cultivar tus especies favoritas. ¡Sí, solo bastará con darle una segunda oportunidad a esa escoba en desuso!

Imagen instructiva sobre cómo atornillar la tabla de madera a la base de la escoba reciclada. Fuente: (@metdaan.diy)
Materiales a usar (reemplazables):
Una escoba vieja.
Tijera y soplete.
Tabla de madera y tornillos.
Herramientas de carpintería.
Hoja de sierra ancha y clavos.
Amoladora y pinza de corte.

Instantánea de cómo atornillar esta especie de hoja de sierra ancha sobre la segunda base de madera. Fuente: (@metdaan.diy)
Si bien existen muchas maneras de reciclar con una escoba vieja, en esta ocasión nos guiaremos del plan ecológico llevado a cabo por una página oficial de tutoriales DIY, cuyo nombre es "MetDaan", que compartió hace unas semanas con sus más de 432 mil seguidores en Instagram el paso a paso para realizar este fabuloso rastrillo con doble hoja metálica. La creadora digital utilizó en esta idea algunas herramientas de carpintería, tales como un formón o escoplo, martillo y atornillador, entre otros instrumentos.

Así te quedará este rastrillo reciclado con una escoba vieja. Fuente: (@metdaan.diy)
Cómo convertir una escoba vieja en un rastrillo reciclado con clavos y una especie de hoja de sierra ancha:
Lo primero que tenés que hacer es cortar las cerdas de tu escoba vieja y quemar el sobrante casi al ras con el soplete.
Luego, te ayudás del formón más el martillo para limpiar las asperezas que quedaron de las cerdas y dejar solo su base plástica o metálica.
El paso siguiente es cortar la tabla de madera a medida de la base de la escoba y atornillar ambas piezas para darle una mayor proporción a dicha estructura.
De un lado de tu rastrillo reciclado con una escoba, colocás en su borde esta especie de hoja de sierra ancha y atornillás bien esta pieza con dientes metálicos.
Del extremo opuesto, clavás varios clavos seguidos y de forma lineal para proceder a cortar sus cabezas con la amoladora.
Dale el toque final con la pinza de corte y listo, ya podés disfrutar de tu rastrillo con doble hoja metálica reciclado con una escoba vieja.