El mundo de la botánica es inmenso y tiene ejemplares de plantas que nos enamoran o ganan popularidad por algún significado especial. Dentro de las que son favoritas en el mundo, no pueden faltar los girasoles.
Los girasoles son conocidos por sus vibrantes pétalos amarillo-dorados y su imponente altura, pero además son un símbolo de alegría y vitalidad en cualquier jardín. El origen de esta planta lo encontramos en América del Norte, pero lo encontramos en todo el mundo.

Los girasoles son de las plantas más populares del mundo.
Estos majestuosos ejemplares no solo embellecen el paisaje, sino que también ofrecen una fuente rica de semillas nutritivas que aman grandes y chicos y son una gran opción para sumar a nuestra dieta.
Cultivar girasoles es una hermosa tarea que puede realizarse con facilidad, incluso por quienes recién se están iniciando en la jardinería. Gracias a las redes sociales, podemos averiguarlo.

Este método de cultivo de girasoles se ha hecho viral.
En esta nota de Minuto Neuquén te vamos a enseñar cómo podes hacer para tener girasoles en tu casa de manera práctica y efectiva, sólo vas a necesitar algunas semillas y un par de materiales.
Vas a necesitar:
Semillas de girasol
Plato de vidrio
Paño limpio (puede ser una servilleta de tela o una gasa)
Agua
Paso a paso:
Seleccionar semillas de girasol frescas y de buena calidad, preferiblemente específicas para plantación. Mojarlas un poco.

Colocar un plato de vidrio limpio sobre una superficie plana y espaciar las semillas de girasol sobre él, evitando que se superpongan.

Humedecer un paño limpio con agua, asegurándote de que esté húmedo pero no empapado.
Colocar el paño húmedo sobre las semillas de girasol, cubriéndolas completamente.
Asegurarse de que el paño permanezca húmedo, rociando agua si es necesario, y colocar el plato en un lugar cálido y bien iluminado, pero sin luz solar directa.
Esperar entre 3 y 7 días para que las semillas germinen, observando cómo aparecen pequeñas raíces blancas.

Trasplantar las semillas germinadas al suelo o a macetas con tierra, asegurándose de no dañar las raíces al plantarlas.