Muchos de los productos que compramos para nuestro consumo vienen empaquetados en cajas o latas que pueden convertirse en auténticas obras de reciclaje, contribuyendo así al cuidado del medioambiente al reducir los desechos en los depósitos de basura. Un ejemplo que quizás pase desapercibido son las latas de dulce de batata o de membrillo, que suelen ser más grandes en comparación con otras latas.
Sin embargo, el tamaño de las latas de dulce de batata es ideal para hacer esta manualidad, que consiste en convertirlas en una repisa que quedará de lujo en tu hogar. Para hacerla, además de la lata, necesitarás madera, pintura color latte, barniz, adhesivo vinílico, laca, una lámina de seda, un stencil para hacer un diseño, una revista vieja o diario, y unas tiras de cuero que nos permitirán colgarla.

Poné la madera de esta forma en la mitad de la lata. Fuente: (@vicentinadeco_)
Para comenzar, cortá la lata de dulce de batata por la mitad, de manera que obtendrás dos repisas. Una vez cortadas, tendrás que clavar unas maderas en los lados que quedaron abiertos para formar un semicírculo. Luego, procedé a limar tanto la pintura de la lata, por dentro y por fuera, como los filosos bordes que quedaron tras hacer el corte.

Pintá por fuera con el stencil. Fuente: (@vicentinadeco_)
Hecho eso, pintá con el color late el interior y el exterior de las dos mitades, y cuando se seque pegá por dentro recortes de revista o diario con el adhesivo. Mientras todavía está húmedo por el pegamento, agregá la lámina en el interior con el motivo que más te guste. Una vez que todo esté listo, pintá las latas con barniz y aplicá laca en la madera.

Así quedará tu nuevo estante. Fuente: (@vicentinadeco_)
En el exterior, usá el stencil que hayas escogido y, con un color que contraste con el latte, pintá por encima para crear el diseño de tu estante. Una vez terminado, solo queda poner las tiras de cuero con un clavo a cada lado de las latas, lo que te permitirá colgar en la pared tus nuevos estantes hechos a partir de latas de dulce de batata, todo gracias al reciclaje.