Hay plantas que son conocidas por sus fáciles cuidados, ideales para aquellos que desean dar sus primeros pasos en el mundo de la jardinería, y otras que son populares por el color de sus flores, que ayudan a decorar y llenar de vida cualquier espacio. Una de ellas es la Episcia, una especie que tiene una variedad muy amplia de tonos.
La también conocida como tortuguita es una especie herbácea originaria de América, que se caracteriza por sus tallos largos y sus hojas ovaladas. Mientras que las flores de esta planta comúnmente se consiguen de tono rojo, también es posible encontrarlas en blanco o fucsia. Debido a eso, son ideales para incorporar en la decoración de interiores.
Además, son trepadoras, por lo que se pueden usar como plantas colgantes para decorar el balcón o espacios altos. Sus hojas llaman la atención por sus tonalidades metalizadas, que pueden ser doradas o plateadas.

La planta llama la atención por su color intenso.
Los cuidados de la planta Episcia
Debido a que es una especie tropical, este tipo de plantas requiere bastante exposición a la luz solar, pero no de manera directa para evitar que sus hojas se quemen. En el caso de la temperatura, no resisten a heladas y lo mejor es protegerlas o mantenerlas en el interior de la casa.

Esta especie se puede usar para decorar espacios altos.
Con respecto al regado, lo mejor es hacerlo de manera frecuente en verano para que el sustrato se mantenga húmedo, pero sin llegar a encharcar, mientras que en invierno se debe regar con más días de por medio. En caso de estar en una maceta, se debe asegurar que la planta tenga un buen sistema de drenaje.

La planta debe recibir luz indirecta.
Si se desea abonar, lo mejor es durante la primavera y el verano cada 20 días, debido a que es el momento donde florece o en el que se desarrolla con más facilidad.