Se puede definir a un ritual como una serie de actividades específicas que tienen como objetivo interferir para que las buenas energías sean parte de la vida de quien las realiza. Hay diferentes tipos de metas buscadas y muchos elementos pueden usarse con tal fin, como, por ejemplo, un limón.
Este cítrico es tan utilizado en el ámbito culinario que muy comúnmente se puede encontrar dentro del hogar, aunque, según algunos expertos, cuenta con capacidad para ser colaborativo en este tipo de actos. De hecho, es el protagonista principal dentro de uno que se debe llevar a cabo si el ser humano en cuestión siente que la "malaria" que está sobrellevando viene de otro lado. Para contrarrestarla, solo necesita un limón y un poco de sal.

El corte en cruz del limón es clave
Lo primero que se debe hacer es cortar la fruta con un cuchillo muy prolijamente, sin desperdiciar ninguna parte, en forma de cruz. Una vez que se tengan los cuatro pedazos disponibles, será el turno de ponerle sal adentro hasta que queden completamente marcados. Sumado a eso, se coloca un papel con un mantra.
Las palabras a escribir son: “yo corto y anulo toda brujería y mal de ojo en mi vida. Gracias, hecho está”. Se coloca al papel arriba del limón y se suman todas las partes bañadas en sal para, finalmente, meter todo en la heladera. Allí debe permanecer una semana, pero se presume que durante el proceso ya se podrán ir viendo ciertos avances en cuanto a una modificación de sensación. A su vez, la persona que lo hizo en tu contra comenzará a sufrirlo.

La sal debe cubrir los limones.
Más rituales con limón
Tal como se mencionó, el limón suele mostrar muchas bondades que van más allá de darle un toque especial a las comidas. Es poderoso para cambiar las malas energías por buenas, por lo que es usado en diferentes tipos de rituales que incluyen los que tienen que ver con la abundancia y el dinero.

El limón con la sal se debe pasar por toda la planta del pie.
En este caso, también acompañado del mismo ingrediente, se recurre a la fruta para salir de los problemas económicos que nos acechan. Una vez más se debe cortar el limón (ahora en dos mitades) y bañarlo en sal para pasarlo por la planta de nuestro pie derecho como un gesto de limpieza energética. Eso debe durar cinco minutos antes de lavarlo e iniciará el cambio.