¿Te gustaría tener un cutis impecable, pero no sabés cómo hacer para eliminar tanto las manchas como las arrugas y el acné de tu rostro? Apuntate a esta mascarilla casera de la abuela que, como verás a continuación, se lleva a cabo en simples pasos y con productos 100 % naturales.
Los expertos en tratamientos alternativos de belleza dieron luz verde a una de las fórmulas secretas más efectivas, fáciles de replicar en casa y perfecta para cuidar mejor de tu piel con solo tres ingredientes de cocina: un huevo, maicena y miel. Probá todos los beneficios de estos compuestos y encontrá en este método cutáneo un gran aliado.

Postal de una mujer con su piel hidratada, nutrida e impecable.
Materiales a usar:
1 Huevo (se usará su clara).
2 cucharadas de maicena.
1 cucharada de miel.
Bol de cocina + brocha.
Agua tibia.

Imagen instructiva sobre cómo agregar los ingredientes de la mascarilla casera. Fuente: (@yummytribu)
La página de recetas saludables "Yummy Tribu" compartió el paso a paso para dar con esta mascarilla facial y beneficiarte con las propiedades del huevo, la maicena y la miel. ¿No lo sabías?, la clara del huevo es ideal para el rostro porque clara reduce las arrugas, exfolia la piel y elimina las manchas permitiendo una hidratación facial increíble. También mejora la salud de los párpados y disminuye la bolsa debajo de los ojos.

Esta es la consistencia que tendrá tu mascarilla casera. Fuente: (@yummytribu)
En el caso de la maicena, estamos ante uno de los productos naturales más seguros para aclarar la piel, pues resulta ideal para rejuvenecerla y prevenir el envejecimiento prematuro. Además, actúa como limpiador y exfoliante tras ayudar a combatir el acné y los puntos negros de la cara. Por su parte, la miel cuenta con propiedades antioxidante, antiséptica y curativa para mantener tonificado y revitalizante el cutis.

De esta forma podrás aplicar la mascarilla casera sobre tu piel. Fuente: (@yummytribu)
Cómo crear y aplicar la mascarilla casera para dejar tu rostro libre de manchas, arrugas y acné:
En un bol de cocina, ponés las dos cucharadas de maicena con la clara del huevo y una cucharada de miel. Mezclás bien estos elementos naturales hasta obtener una consistencia uniforme.
El paso siguiente es humedecer tu rostro con agua tibia y tomar una brocha para impregnarla con la fórmula secreta de esta mascarilla casera. Efectivamente, tenés que pasarte esta pasta por toda la cara y dejar actuar por unos minutos.
Sentirás cómo tu piel se hidrata, nutre y limpia al mismo tiempo. Para culminar con este método cutáneo, enjuagás muy bien tu rostro con agua para quitar la mascarilla al completo y te secás suavemente con una toalla. Repetí este proceso de dos a tres veces por semana.