Se termina la semana laboral y una de las alternativas para que te relajes y le des la bienvenida al fin de semana es que apliques una técnica de reciclaje en esos baldes de plástico que no usás.

Dale una segunda oportunidad a los baldes de plástico que ibas a tirar. Fuente: (JÔ Novaes)
Sin que gastes demasiado dinero en aquellos costosos adornos para el exterior o interior de tu casa, te traemos un proyecto DIY que es ideal para vos.
Para que te pongas manos a la obra y elabores una maceta artesanal que se robará todas las miradas en el rincón del living, comedor, balcón o hall, necesitarás los siguientes elementos: baldes de plástico, cuerdas, palo de escoba y pegamento o silicona.


Creá tu proyecto DIY al forrar el balde con una cuerda. Fuente: (JÔ Novaes)
Con los elementos sobre la mesa, comenzamos el paso a paso. Primero escogemos uno de los baldes de plástico o de pintura que estabas a punto de desechar y le cortamos algunos centímetros del borde exterior.

Dale un toque rústico a tu maceta al aplicarle palitos de madera. Fuente: (JÔ Novaes)
Una vez que realizamos el paso anterior, chequeamos que haya quedado prolijo o utilizamos una lija para emparejarlo. Ahora llegó el momento de que tomemos la cuerda y, con el pegamento, aplicamos el adhesivo para comenzar a forrar el envase reciclable que se convertirá en una maceta decorativa.
Con la técnica de espiral, enrollamos la cuerda alrededor de uno de los baldes de plástico y, en la última vuelta, procuramos asegurarnos al agregar un extra de pegamento que adhiera y le otorgue seguridad.

Ubicá tu maceta en el rincón preferido, exterior o interior, de tu casa. Fuente: (JÔ Novaes)
Finalmente, usamos el palo de escoba y lo cortamos en 4 partes iguales y para pegarlas como sostén y darle altura al diseño de la maceta rústica que resaltará en tu cualquier sector de tu hogar. ¡Manos a la obra!