Los repasadores son muy importantes en la cocina porque los estamos ocupando constantemente y siempre es mejor tenerlos a mano. Eso sí, no hay que descuidar su higiene y limpieza, puesto que los usamos todos los días para secar los utensilios de nuestros propios alimentos.
Más allá de que siempre deberías lavarlos y hasta refregarlos un poco, de vez en cuando, es bueno hacer una limpieza profunda para que queden como nuevos. Las abuelas conocían todos estos trucos de limpieza para que cada cosa de la casa quedara siempre impecable.

Aprendé a limpiar tus repasadores.
Tenés que saber que si no lavás correctamente los repasadores o les hacés al menos una limpieza profunda a la semana, es muy probable que tengas que cambiarlos rápidamente porque se van a desgastar mucho y van a perder su forma y su color, por eso es mejor prestar atención a algunos consejos.

Herví un poco de agua.
De hecho, muchos tienen en casa algunos de estos trapos de cocina bastante percudidos y, por más que los pongan a lavar constantemente, ya no se salen algunas de las manchas. En esos casos, es mejor prestar atención a todos estos secretos culinarios.
Lo primero que vas a hacer es ponerte a rallar un jabón blanco. Por otro lado, poné un poco de agua a hervir en una olla donde entren tus repasadores. Cuando esté burbujeando, vas a colocar el jabón rallado y también los repasadores. Dejalos hirviendo por unos 10 o 20 minutos, recordá moverlos de vez en cuando en este tiempo.

Quedan como nuevos.
Vas a ver cómo toda la mugre difícil se desprende y queda en el agua. Una vez que los tengas listos, enjuagá apenas con agua fría y mucho cuidado, y pasalos directo al lavarropas para hacer un lavado común. El gran tip es colocar un poco de vinagre blanco en el compartimento en donde va el suavizante para que elimine cualquier resto de suciedad.