A pesar de que la inflación está mucho más controlada que en años anteriores, el poder adquisitivo de la mayoría de las personas está estancado y por debajo de lo necesario para llegar cómodos a fin de mes. De hecho, algunos productos están muy caros en los supermercados, tal como sucede con los detergentes, lo que ha llevado a los consumidores a ir por segundas marcas o, en el peor de los casos, buscar otras alternativas.
Sin embargo, hay una manera sencilla de hacer tu propio detergente y ahorrarte unos cuantos pesos, dado que la inversión que tendrás que hacer es considerablemente menor al precio de uno de estos productos de limpieza. Y es que solamente necesitarás un jabón en barra, agua, agua oxigenada y bicarbonato de sodio para hacer esta sustancia que te permitirá lavar los platos sin mayores inconvenientes.

Rallá el jabón de esta manera. Fuente: (@vipcleanec)
Lo primero que tendrás que hacer para hacer tu detergente casero es rallar el jabón para que te queden sus ralladuras, las cuales disolverás en un litro de agua caliente. A esta mezcla le agregarás una cucharada de bicarbonato de sodio y mezclarás bien hasta que se forme una pasta similar a la que ves con los jabones líquidos y, luego, dejá que se enfríe por unos minutos.

Así te quedará la mezcla antes de dejar reposar. Fuente: (@vipcleanec)
Cuando la mezcla haya tomado temperatura ambiente, ponele dos cucharadas de agua oxigenada de 40 volúmenes y volvé a revolver. Hecho esto, dejá que la sustancia repose por dos horas y, pasado ese tiempo, trasladala a un contenedor que tenga gatillo para sacar el detergente –puede ser un envase de jabón líquido que te haga quedado–. De esta manera, lo tendrás a mano para usarlo de manera sencilla.

El detergente casero para que puedas limpiar sus cosas. Fuente: (@vipcleanec)
En cuanto a sus usos, verás que este detergente es ideal para desengrasar y desodorizar, funciones básicas en la cocina, pero guarda un truco de limpieza que será fundamental. Y es que gracias al bicarbonato de sodio, también te ayudará a eliminar las manchas difíciles de tus repasadores y devolverles su color original. Por lo mismo, otra función que podés darle es usarlo directamente para lavar tu ropa diaria.