Con la llegada de altas temperaturas, los tomates son de aquellos alimentos que se destacan en el menús de cada día. Considerando esta situación, tener plantas de esta fruta es todo un desafío que muchos se plantean para ahorrar y disfrutar de un sabor auténtico, sin agregados ni cosas que alteren su dulzor.
Sin embargo, las plantas de tomate son susceptibles a diversas plagas que pueden comprometer su desarrollo, entre ellas, las arañuelas. Este problema puede aparecer en el envés de las hojas y causar serios daños si no se trata esta cuestión a tiempo.

Las arañuelas crecen en ambientes cálidos y secos, por lo que son un problema recurrente durante el verano.
Erradicar las arañuelas de los tomates puede parecer una tarea complicada, pero no lo es. Hoy, en Minuto Neuquén te vamos a explicar cómo podes solucionar este problema de raíz para que tu especie llegue increíble al verano.
Los expertos saben cómo
A través de las redes sociales, varios influencers y expertos de la jardinería revelaron que existe una solución casera y efectiva que puede mantenerlas perfectas.

Las arañuelas se alimentan de la savia de las plantas.
Este preparado se puede hacer con una base de jabón blanco rallado, que tiene la función de actuar como repelente sin dañar las plantas ni los frutos.
Para preparar esta solución, tenés que diluir una cucharada de jabón blanco rallado en un litro de agua y rociar el preparado sobre la planta una vez a la semana.

Este preparado es un excelente repelente que no daña a las plantas ni los frutos y, además, protege al medio ambiente.
El jabón ayuda a debilitar las membranas protectoras de las arañuelas, lo que facilita su eliminación. Es recomendable rociar esta mezcla sobre las plantas afectadas una vez a la semana, asegurándose de cubrir bien el envés de las hojas, donde suelen concentrarse los ácaros.
Este tratamiento puede repetirse durante varias semanas, hasta que se observe una disminución significativa de la plaga. Es importante, además, monitorear las condiciones del ambiente donde ubicamos la planta, ya que al mantener una humedad adecuada en el cultivo, se puede prevenir la reaparición y el crecimiento de más arañuelas.