Muchas veces, cuando necesitamos un mantel, optamos por ir a un local comercial y terminamos gastando más de lo esperado. Sin embargo, lo que muchos no saben es que en casa se puede hacer uno plastificado e impermeable que imita al hule con una técnica muy simple. Esta alternativa es económica y te permite personalizar el diseño a tu gusto, dándole un toque único a tu mesa.
Para crear este protector de mesa, necesitamos conseguir la tela con el diseño y tamaño deseados. Luego, debemos cortarla del tamaño adecuado, ya sea para un cobertor grande o para individuales. El siguiente paso es aplicar papel contact sobre el 100 % de la superficie de la tela, asegurándonos de que no se formen burbujas de aire durante el proceso. Esto se realiza con una plancha a 160° y le dará a nuestro mantel la protección impermeable que estamos buscando.

Debes pegar el papel contact con la plancha las veces que sea necesario hasta lograr la termofusión.
Una vez aplicado, solo queda sellar los bordes de la tela. Podés coserlos para una terminación más prolija o, si lo preferís, es posible pegarlos con un adhesivo adecuado. De este modo, tu tapete de mesa no solo será resistente a líquidos y manchas, sino que también tendrá una terminación de calidad. Además, esta técnica sencilla fomenta el reciclaje, puesto que si no querés comprar telas nuevas, te permite aprovechar las que ya tenés en casa.
El resultado final es un mantel práctico, impermeable y fácil de limpiar, ideal para evitar que los líquidos o restos de comida lo dañen. Hacer el tuyo te permitirá ahorrar dinero y mejorar tu autoestima al crear algo funcional con tus propias manos y darle un toque personal a tu hogar.

El aspecto de un mantel es clave para la decoración de tu comedor.
Personalizá tu propio mantel
Si querés darle un toque único, podés personalizarlo pintando un diseño sobre una base de tela blanca. Aunque esta técnica es más compleja y puede llevar más tiempo que la anterior, el resultado final será una obra de arte única. Lo primero que debés hacer es elegir un estilo que te guste y aplicarlo sobre la tela utilizando pintura especial.

La pintura para telas es un acrílico formulado específicamente para adherirse a fibras textiles sin agrietarse ni decolorarse al lavar.
Una vez que hayas terminado de pintar, podés plastificar el mantel aplicando el mismo papel contact que mencionamos en la técnica anterior. Este revestimiento le proporcionará la protección necesaria contra líquidos y manchas, manteniendo tu creación en perfecto estado por mucho tiempo.