En épocas de sequías económicas, la respuesta de la gente puede llegar a ser preocupante a la hora de imaginar que ese periodo se puede prorrogar durante un tiempo largo. Ahí es donde la desesperación se hace tan presente que entre todas las vías posibles desemboca en la decisión de realizar un ritual.
Mientras para muchas poblaciones, este tipo de costumbres pueden considerarse una convicción cultural, otras sin embargo, suelen acudir a algunos rituales mágicos como una última soga de la cual agarrarse para intentar escapar de la malaria actual. En ese sentido, resulta esperable que uno de los más requeridos sea aquel que garantiza mayor abundancia de dinero a través de la limpieza de malas energías y la atracción de vibras positivas. Dentro de las muchas variantes que se pueden encontrar, el ritual más común es el que solo se hace a partir de tener un Laurel y un poco de arroz.

El Laurel es considerado una hierba sagrada.
A diferencia de aquellas actividades que tienen como meta quemar la planta para mejorar tu realidad económica y generar abundancia, solo se solicita tomar un marcador para escribirla en ambas caras de la hoja. En la parte superior, se debe hacer de manera visible el símbolo del infinito para que lo que venga sea permanente, mientras que, en la inferior, tiene que llevar un código específico: 71269.
El mismo es conocido como el sagrado ángel de la abundancia y forma una parte fundamental a la hora de pensar que el ritual puede funcionar, dándole paso al arroz para que termine de hacer su parte. Colocando el laurel en un plato, se lo pone arriba hasta cubrir toda la superficie y se repiten estas palabras: “merezco riqueza en mi vida, atraigo la prosperidad y llamo al ángel de la abundancia para que me cubra con su luz infinita. Dinero como arroz (tres veces).

El arroz es utilizado desde los antepasados.
Qué simbolizan los ingredientes del ritual
Como la realización de este ritual tiene una base muy importante en lo que es la creencia interior, es importante que quede claro por qué se utilizan los elementos en estas actividades, específicamente qué simbolizan, en este caso, el arroz y el Laurel de forma tal que podamos adentrarnos un poco más.

Se recomienda realizar el ritual durante todo lo que queda del septiembre.
El alimento, en primer lugar, busca la prosperidad y la llegada del dinero desde los años antiguos en donde era el producto que protagonizaba las ceremonias de riqueza y fortuna. En lo que respecta al Laurel se puede decir que es un gran complemento ya que representa tanto la protección como el éxito.