La planta filodendro es una de las más elegidas en el último tiempo, ya que son ideales para adornar algunos rincones y esquinas de nuestra casa porque quedan preciosas y decorativas, además de sumarse al minimalismo sin problema. Si tenés una, podés reproducirla sin problemas.
No hace falta gastar mucho más dinero en el vivero comprando varias de ellas, de tu misma planta podés sacás más hijos y regalar a quien más quieras o seguir criando en casa. Solamente tenés que seguir algunos de los consejos de los expertos.

El filodendro es muy bonito.
Al filodendro también se lo conoce como Hoja de elefante y suele crecer a veces un poco desordenada con los tallos bastante separados, sobre todo cuando se transforma en una planta muy alta y sus hojas comienzan a hacer peso en el resto de los tallos.

Reproducilo fácilmente.
Para guiar mejor su crecimiento y que no se caigan, tenés que ir podando las hojas que le quedan muy grandes. De esta manera, también la podés reproducir. Así, lográs que tenga mayor fuerza y más hijos. Podés usar sus esquejes para rellenar el mismo espacio en el que se encuentra la original.
Las raíces del filodendro brotan en los nudos de los tallos, tenés que identificar uno que tenga por lo menos una o dos raíces, y cortar con unas tijeras o cuchillo previamente desinfectado. Limpiá bien el esqueje de todas las partes secas, para que no se pudra cuando lo lleves al agua. Al tallo de la planta original, colocale un poco de canela en polvo para cicatrizarlo y que no entren bacterias.

Fijate dónde está la raíz.
Llevá el esqueje a agua y, mientras tanto, podés usarlo como decoración en casa si lo colocás en un florero o jarra. Cambiale el agua una vez por semana y poco a poco vas a ver cómo nacen nuevas raíces. Cuando ya sean varias las podés trasplantar, pero jamás con el sol directo.