¿Te gustaría tener una planta frondosa en tu cantero de fáciles cuidados y que se vea hermosa durante todo el año? Entonces animate a sembrar una Westringia Fruticosa, un arbusto de porte redondeado, que se destaca por ser apto para principiantes y crecer rapidísimo tanto en tierra fértil como en macetas.
Lo cierto es que este hermoso vegetal es conocido popularmente como el Romero australiano, ya que es nativo de las zonas costeras de Nueva Gales del Sur de Australia, que llega a alcanzar una altura de 1,5 metros y sobrevive muchos años a pleno Sol o sitios con mediasombra.

Postal de una planta Westringia Fruticosa sembrada en maceta.
Sin importar la estación del año, esta planta se desarrolla exitosamente en el exterior de una vivienda y no pierde sus hojas al ser resistente a los cambios climáticos. De hecho, es una especie de pequeñas flores blancas o rosadas muy utilizada para los jardines costeros porque se adapta a la perfección al aire salino del mar y no sufre con los fuertes vientos.

Una hermosa Westringia Fruticosa cultivada en tierra fértil.
Se trata de un arbusto compacto que, de acuerdo a los viveristas, le encanta recibir luz solar directa para verse bien florecido desde la primavera hasta la llegada del otoño. ¿Un dato de color en torno a este ejemplar? En algunas regiones, la Westringia Fruticosa florece en todas las estaciones, ya que no se ve afectada por las bajas temperaturas y se presenta con un denso follaje perenne de color gris verdoso.

Imagen de una Westringia Fruticosa tomada desde muy cerca.
Conocé más información sobre sus cuidados básicos
La planta Westringia Fruticosa necesita de un riego con regularidad durante sus primeros años de vida y mucho más ocasional cuando esté establecida. Esta especie resulta tolerante a las sequías y sobrevive perfectamente con poca agua.
Se recomienda una poda después de la floración, especialmente finalizando el otoño o comenzando el invierno. Además, podés eliminar el exceso de follaje muerto y mantener su forma para estimular su crecimiento.
Esta bonita planta no es exigente en cuanto nutrientes, aunque podés fertilizarla en época de primavera con compost orgánico. Precisa de un suelo arenoso y bien drenado para evitar encharcamientos.