Los adaptógenos son hierbas, raíces y hongos naturales que, según la medicina tradicional y algunos estudios, ayudan al cuerpo a adaptarse mejor al estrés y mantener el equilibrio interno. La palabra clave en la salud es justamente “adaptar”.
Los expertos los definen como sustancias que tienen como objetivo devolver al organismo su estado de homeostasis, “capacidad de un organismo para mantener su equilibrio interno estable frente a los cambios del entorno”, frente a factores que generen estrés como los químicos, emocionales o físicos. Cabe destacar que el uso de estos aliados de la salud no es nuevo; llevan siglos usándose en la medicina china y en la ayurvédica, pero sí es cierto que en los últimos años alcanzaron mucha popularidad en la búsqueda del bienestar.

Pueden consumirse de distintas maneras. Fuente: (X)
Todo lo que tenés que saber sobre los adaptógenos si los vas a incorporar a tu rutina
“Los adaptógenos son conocidos por su capacidad para devolver el cuerpo a un equilibrio estable mediante el manejo de factores estresantes físicos, mentales y emocionales”, explicó Tiffone Powers-Parker, dietista y nutricionista.

Recomiendan usarlos en ciclos seis u ocho semanas. Fuente: (X)
Según la especialista, estos compuestos naturales actúan regulando los sistemas de respuesta al estrés, como el eje hipotalámico-pituitario-suprarrenal (HPA), ayudando a equilibrar las hormonas como el cortisol. De esa manera, pueden aportar energía sostenida, mejorar la concentración y fortalecer el sistema inmunológico, sin generar los picos ni caídas típicos de los estimulantes artificiales.
Teniendo esto como base acerca de la manera en la que actúan los adaptógenos, es necesario mencionar que cada uno tiene propiedades particulares. Por ejemplo, el Panax ginseng se asocia con mayor energía y función cognitiva; la Rhodiola rosea mejora la resistencia física y el estado de ánimo; la ashwagandha reduce la ansiedad y favorece el descanso; la albahaca santa (tulsi) ayuda a la concentración y al control del azúcar en sangre; y el cordyceps, un hongo medicinal, fortalece el sistema respiratorio e inmunológico.

Siempre es necesario consultar con un profesional de la salud antes de iniciar. Fuente: (Instagram)
“Algunos beneficios pueden superponerse, pero cuando se combinan, los adaptógenos pueden potenciar sus efectos”, añadió Powers-Parker. Los beneficios de estas hierbas son muy prometedores; no obstante, se recomienda precaución antes de incorporarlos a tu rutina, ya que algunos de ellos pueden interactuar con fármacos y provocar efectos secundarios, como dolor de cabeza, dificultad para dormir o malestar estomacal.
Asimismo, es importante señalar que la calidad de estos productos también es fundamental, puesto que elegir suplementos que son certificados por las entidades competentes da mayor seguridad a la hora de agregarlos a la rutina.
Por último, al margen de su auge y la popularidad que tienen en los últimos años, no son una solución mágica; el efecto que generan depende de otros hábitos saludables como dormir lo suficiente, comer de forma equilibrada y mantener una rutina de movimiento regular. En ese contexto, pueden ser un apoyo natural para promover la calma, la energía y el bienestar integral. Como concluye Powers-Parker, “los adaptógenos pueden ser aliados valiosos, pero no reemplazan el cuidado consciente del cuerpo y la mente”.