Aunque los escépticos quizás no crean en estas cuestiones, son muchas las personas que consideran clave, y parte de su día a día, la protección tanto de su propia energía como también la de su hogar, y de todos los integrantes de su familia que allí residen. Con este firme objetivo, es probable que lleven a cabo algún ritual de limpieza y/o protección.
Con objetos que pueden ser muy variados entre sí, lo cierto es que, mientras que algunos se implementan para deshacernos de las malas energías, muchos otros son utilizados para crear una “barrera protectora” que aleje toda la negatividad del espacio habitado.

Protegé tu energía y la de tu casa gracias a este procedimiento muy simple. Fuente: (El Cronista)
Hoy queremos brindarte, desde Minuto Neuquén, uno de los rituales más poderosos a la hora de cuidar tu energía y de todas las personas que amás. Para eso, será necesario un solo ingrediente que seguro tengas en tu cocina: hablamos del limón.
Con un mes intenso y que recién está comenzando, y en el que las energías se agitan, este puede ser el momento perfecto para proteger tu vivienda, simplemente haciendo uso de un limón y en un ritual de pocos pasos.
Cuando tengas listo un limón fresco, lo primero que tendrás que hacer es cortar en forma de cruz este cítrico, para luego añadirle por encima una capa de sal, que puede ser cualquier tipo de sal que tengas en casa.

Podés implementar cualquier sal que tengas en tu alacena. Fuente: (@tumagick)
Ya listo, colocale encima tus manos, para luego repetir tres veces el mantra mencionado a continuación: “Mi escudo serás, la sombra no entrará, y mi hogar luz siempre será. Hecho está”.

Colocalo finalmente detrás de la puerta de entrada de tu casa. Fuente: (@tumagick)
Solo restará que coloques el limón con la sal detrás de la puerta de entrada de tu casa, hasta el día 1.° de noviembre. En caso de que se ponga feo, tendrás que cambiar de limón, dado que ello será un indicativo de que logró absorber demasiada energía negativa de tu hogar. Para culminar el ritual, recordá tirar siempre el limón en la basura, pero lejos de tu casa.