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Cómo armar un jardín vertical y las mejores plantas para llenarlo de vida

Son tendencia en decoración y permiten aprovechar el espacio y embellecer paredes.

Fernanda González
Fernanda González
Jardín vertical. Fuente: (Instagram)
Jardín vertical. Fuente: (Instagram)

Los jardines verticales se convirtieron en una tendencia fuerte en decoración y jardinería urbana. Son ideales para quienes tienen poco espacio, viven en departamentos o simplemente quieren darle un toque verde y natural a sus paredes. Pero, más allá de lo estético, también aportan beneficios como mejorar la calidad del aire y mantener una temperatura más agradable en el ambiente.

Armar un jardín vertical es más sencillo de lo que parece. Solo se necesita un poco de planificación, elegir bien las especies y preparar un soporte adecuado para sostener las plantas y mantener una correcta humedad.

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Cómo empezar tu jardín vertical paso a paso

Elegí la ubicación ideal: buscá una pared con buena luz natural, pero sin sol directo durante todo el día. Si el lugar es muy soleado, optá por especies resistentes al calor.

Prepará el soporte: podés usar estructuras de madera, palets, módulos de plástico o hierro, o incluso jardineras colgantes. Lo importante es que el sistema permita un buen drenaje.

Usá una base firme y liviana: tierra mezclada con sustrato liviano (como perlita o fibra de coco) para retener la humedad sin apelmazarse.

Armá un sistema de riego simple: si es un jardín grande, podés instalar un riego por goteo. En los más pequeños, bastará con pulverizar agua con un rociador cada dos o tres días.

Agrupá las plantas según sus necesidades: colocá juntas las especies que requieran niveles similares de luz y agua.

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Plantas ideales para un jardín vertical

Helechos: clásicos infaltables, aportan volumen y frescura.

Potus: resistentes y de fácil mantenimiento, crecen bien en interiores.

Suculentas: perfectas para zonas soleadas y con poca agua.

Ficus pumila: ideal para cubrir grandes superficies.

Cintas (malamadre): muy resistentes, aportan contraste y movimiento.

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Tradescantias (amor de hombre): de tonos morados y verdes, aportan color.

Hiedra: crece rápido y se adapta fácilmente a estructuras verticales.

Hierbas aromáticas: como menta, albahaca o romero, si el jardín está cerca de la cocina.

Un toque verde que transforma los espacios

Tener un jardín vertical no solo embellece el ambiente: también genera bienestar. La presencia de plantas reduce el estrés, mejora la calidad del aire y aporta una sensación de frescura y armonía.

Con pocos materiales y algo de creatividad, cualquier rincón puede transformarse en un oasis verde dentro de casa.