¿Sabías que el filtro de tu campana extractora puede limpiarse de manera sencilla, natural y sin químicos? Muchas veces se acumula grasa y suciedad que afectan su funcionamiento, pero eliminarla no requiere esfuerzo ni productos costosos. Solo con un poco de bicarbonato de sodio y agua caliente, podés devolverle el brillo y dejarla como nueva.
El primer paso es retirar el filtro de la campana extractora. Luego, prepará un recipiente amplio o la bacha con agua bien caliente y añadí tres cucharadas de bicarbonato de sodio.

Es recomendable limpiar estos filtros al menos una vez al mes.
Sumergí el filtro y dejalo reposar entre 20 y 30 minutos. Durante ese tiempo, el bicarbonato actuará como desengrasante natural, aflojando la grasa y la suciedad acumuladas.

El bicarbonato junto con el agua caliente es una fórmula muy poderosa.
Si después del remojo quedan restos persistentes, podés frotar suavemente con un cepillo o una esponja para completar la limpieza. Luego, enjuagá con abundante agua y dejalo secar antes de volver a colocarlo en la campana.

Con un cepillo o una esponja vas a poder completar este proceso.
Un buen hábito es realizar esta limpieza del filtro de la campana extractora al menos una vez al mes. De esa forma, prolongás la vida útil del electrodoméstico, evitás malos olores y mantenés la cocina siempre ventilada y libre de grasa.
Una solución económica, ecológica y eficaz que demuestra que muchas veces los trucos más simples son los que mejor funcionan.