Desde hace ya un tiempo, Liz Solari tomó la decisión de mantenerse lejos de los flashes y el foco mediático, para en su lugar dedicar su tiempo a otro tipo de compromisos, entre los que se destacan las causas sociales, el cuidado de los animales y el medioambiente, pero todo ello combinado con prácticas espirituales, mucha meditación y una gran transformación en el plano personal.
Sin embargo, en horas recientes, el nombre de Liz Solari resurgió en la prensa pero también en las redes sociales, luego de referirse a la repentina muerte de su exnovio, Leonardo Verhagen, acontecida en 2010, y cómo este trágico desenlace marcó y cambió su vida para siempre.

La actriz se refirió a la trágica pérdida de su novio.
Por medio del espacio EcoNews Talks, la ex modelo explicó cómo tras la muerte de quien fuera su novio comenzó a experimentar situaciones de plena conexión con el plano espiritual, y situaciones fuera de lo común.
“Cuando la muerte llegó, yo fui testigo de algo extraordinario. Presencié su alma dejar su cuerpo y observé por primera vez al cuerpo como un envoltorio de esa vida”, señaló ante la audiencia, al recordar ese día tan doloroso para ella.
En este mismo sentido, Liz Solari explicó que el hecho la llevó a reflexionar, entendiendo así “que la muerte no termina con la vida, que el alma es indestructible y que nuestro cuerpo es un instrumento para manifestarnos en esta dimensión”.

Además, la exmodelo se refirió a un hecho sorprendente ocurrido después del trágico desenlace en su hogar.
Tras la muerte de Verhagen, la también productora de cine intentó iniciar un nuevo capítulo en su vida, momento en el que conoció a una mujer por medio de un compañero de estudio, y que se convertiría luego en su guía espiritual. “En medio de mi dolor y de mi confusión, cayó un velo y comencé a vivenciar experiencias psíquicas. Es decir, empecé a oír, a ver, a sentir manifestaciones del reino invisible del espíritu”, comentó.
Posteriormente, compartió un recuerdo en el que señaló que, en su casa una noche, y a punto de acostarse, sintió la presencia de Jesús en su hogar, mientras su espíritu era guiado por una fuerza muy particular al living de su hogar.
“Cuando llegué al living, giré y observé a Yeshua, a Jesucristo, sentado en mi mesa. El amor encarnado me miraba con una suave sonrisa y yo, no pudiendo salir de mi asombro, observaba su inconmensurable belleza y sus ojos que contienen todo el universo”, relató, aseverando que sintió mucha paz, amor y alegría ante su presencia. Además, explicó que Jesús le trajo un mensaje claro. “Debes ordenar tu vida. La familia va primero”, fueron sus palabras, para luego desvanecerse.
Finalmente, Liz Solari detalló que tras lo ocurrido ese día, comenzó a vivir nuevas experiencias espirituales, lo que la condujo a involucrarse en distintas causas sociales, con un cambio profundo que significó una completa transformación en su vida.