Si sos un amante de la cocina y todos los quehaceres del hogar, seguramente las ollas y utensilios siempre están ahí presentes. Te enamorás cuando vas a una tienda o supermercado porque te las querés llevar a todas. Sin embargo, a veces cuando compramos este tipo de elementos esenciales para la cocina, desconocemos algunos detalles sobre sus beneficios o defectos. En esta nota, te vamos a contar todo lo que necesitás saber sobre ollas de teflón, unas de las más usadas, pero que no son las mejores para cocinar.
Lo que sucede es que este tipo de contenedores contienen un ácido llamado "perfluorooctanoico", el cual hace que tu olla sea antiadherente y no se pegue tu comida. Sin embargo, según lo que se ha descubierto, este ácido queda en tu organismo durante mucho tiempo y es muy difícil de eliminar. Es decir, es muy perjudicial para tu salud. Por eso, te vamos a presentar tres alternativas excelentes para que puedas empezar a cocinar de manera más saludable y sin inconvenientes.

Ollas de vidrio o cristal.
Ollas de vidrio o cristal
En muchos lugares podés encontrar las ollas de vidrio, un material no poroso y súper higiénico. Sin embargo, las de cristal son aún más resistentes a los rasguños y las roturas. No tienen problemas de oxidación y son fáciles de desinfectar.

Ollas de cerámica.
Ollas de cerámica
Estas son buenísimas para cocinar porque no liberan productos químicos dañinos para nuestra salud durante el proceso de cocción. Por otro lado, son muy buenas para conservar el calor.

Ollas de acero inoxidable.
Ollas de acero inoxidable
Lo bueno de este material es que no son perjudiciales para la salud. Sin embargo, muchas veces no conservan bien la temperatura, es por eso que podés combinar distintas ollas de varios materiales para ir variando. Lo positivo es que no libera toxinas ni residuos químicos perjudiciales al calentarlo.
Por otro lado, el acero es un material no reactivo, esto significa que no va a reaccionar químicamente con alimentos ácidos o alcalinos, y preservará el sabor y textura.