En muchos jardines, ciertas áreas se resisten al crecimiento del césped debido a la falta de luz, el suelo pobre o problemas de drenaje. Para estos espacios difíciles, existe una planta que no solo embellece, sino que también requiere muy pocos cuidados.
En esta nota de Minuto Neuquén te vamos a hablar sobre la Dichondra, una especie de planta rastrera que forma una alfombra verde compacta y uniforme. Sus pequeñas hojas redondeadas le confieren un aspecto delicado, pero su resistencia es sorprendente.

La Dichondra repens es una planta de bajo mantenimiento.
Adaptable a diferentes tipos de suelo, la Dichondra se desarrolla bien en terrenos bien drenados y no necesita cortes frecuentes, lo que la convierte en una opción ideal para quienes buscan reducir el mantenimiento del jardín. Entre sus características más destacadas, esta planta tolera el tránsito moderado, aunque se desarrolla mejor en espacios con poca circulación.
El crecimiento bajo de esta variedad perenne evita la necesidad de podas constantes y, en comparación con el césped, presenta una mayor capacidad para suprimir malezas, dificultando la proliferación de especies invasoras. Otro de sus beneficios es su tolerancia a la sombra parcial, lo que permite su uso en rincones donde otras especies no prosperan.

La Dichondra repens es una planta perenne rastrera originaria de regiones cálidas y templadas.
En época invernal, puede perder densidad en regiones frías, pero en primavera se recupera de manera rápida y vigorosa. Su estética uniforme y su color verde intenso la convierten en una alternativa atractiva para cubrir grandes superficies sin complicaciones.
La Dichondra es una excelente opción de bajo mantenimiento. Inicialmente requiere riegos regulares pero cuando se establece por completo, tolera períodos moderados de sequía. Es importante evitar el exceso de humedad, ya que el encharcamiento puede afectar sus raíces.

Es ideal para áreas de paso en el jardín.
Para que se mantenga bien, se recomienda una fertilización ligera al inicio de la primavera. Aunque rara vez sufre plagas o enfermedades, una inspección ocasional ayudará a detectar posibles problemas a tiempo. Con estas mínimas atenciones, puede mantenerse bella durante todo el año.