De una forma muy práctica y rápida, vas a tener listo este organizador de ensueño y súper estético, e incluso mejor que el que conseguís en las librerías o tiendas de diseño, reciclando esas cajas de vinos que quizás tenes en casa sin usar o que ya pensabas tirar a la basura. Seguí los pasos y dejate sorprender.

Lucite con este truco casero.
Materiales necesarios
- Cajas de vinos
- Pegamento o cola vinílica
- Papel madera
- Sellos de impresión (figuras a elección)
- Stickers, pegatinas, puntilla (decoración)
Paso a paso
Una vez que tengas todo listo para comenzar este truco buenísimo, comenzá por recortar estas cajas de vinos, así como te mostramos en las imágenes. La idea es que quede una parte en diagonal recortada y el hueco, por supuesto, para poder guardar los libros.

Cortá en diagonal la caja.
El paso siguiente es medir el papel madera porque con eso vas a forrar esta caja de vino. Si conseguiste estos sellitos para llevar un poco de decoración al organizador, espectacular; si no, podés usar un papel estampado para que el porta libros quede aún más divertido y llamativo.

Forrar.

El resultado será increíble.

Imprimí sellitos.
Como ves en estas fotos, el papel queda totalmente decorado, como se hizo en este caso con flores en color negro, realmente le da un toque especial al truco. En caso que tengas en distintos tonos más coloridos, podés agregarlos, depende de tu gusto.

El papel quedará buenísimo.
Una vez que el papel ya quede perfecto y decorado, podés proceder con el siguiente paso, que es comenzar a pegarlo en toda la caja de vino. De a poco y con mucho cuidado, la caja de vino irá quedando prolija y estética, similar a la que venden en tiendas de decoración.

La caja tiene que quedar totalmente forrada.

Así quedará el resultado.
Como verás, en pocos pasos y muy simples, vas a tener listo este organizador buenísimo y práctico que podés ubicar en distintos espacios de casa.