Todavía estamos a pleno en esta temporada de verano y el sol está muy fuerte en ciertos horarios, es por eso que es ideal que tomes precauciones para no pasar por una quemadura solar y que la piel quede totalmente deshidratada y descuidada.
Una quemadura solar es una reacción inflamatoria de la piel que se produce por la exposición a los rayos ultravioleta (UV) del sol. Y aunque esto parezca de público conocimiento, son muchas las personas que sufren con ellas cada año cuando viajan a la playa o a alguna pileta en donde pasan muchas horas bajo el sol sin darse cuenta entre mate y charla con amigos.

Seguí estos consejos.
Si comenzás con enrojecimiento en la piel, además de algo de dolor, mucho calor, picor, ampollas o peladuras en tu piel, es una confirmación de que se produjo una quemadura solar en tu cuerpo. Generalmente, la zona de hombros es la primera que sufre las quemaduras fuertes porque recibe los rayos solares de forma directa, pero zonas como piernas o rostro también se ven muy perjudicadas.

Si te quemaste la piel, tené en cuenta estos datos.
Qué hacer
- Enfriar la piel: usá compresas frías o duchas con agua tibia para que pueda bajar la temperatura del cuerpo, pero no uses una ducha fría.
- Hidratación: te recomendamos usar cremas muy nutritivas en toda tu piel, pero que no tengan perfume. Lo ideal es que te la coloques varias veces al día y si la dejás en la heladera, mucho mejor.
- Aliviá el dolor: podés usar algún analgésico si es que sentís que lo necesitás.

Quemadura solar.
- Protegé la zona: usá ropa muy suave y clara, intentá que no roce tanto tu piel porque vas a sentir mucho dolor. Lo ideal es que te mantengas lejos del sol mientras te recuperes.
Tu piel sigue bastante sensible, así que decí no a la pileta o a la playa en estos días de post exposición solar; si no, será difícil que esas zonas puedan curar bien.