De una forma muy práctica y fácil, vas a poder reciclar estos frascos de vidrio y convertirlos en un adorno para la habitación de tus niños o algún espacio de tu casa que te encante. Seguí estos pasos porque vas a amar cómo queda. Te puede venir bien para hacer un regalo muy especial o potenciar esos espacios del hogar que más te gustan.

Enamorate de este truco.
Materiales necesarios
- Frascos de vidrio
- Pegamento
- Agua
- Glicerina
- Adorno
- Purpurina (colores varios)
Paso a paso
Este truco casero te va a encantar por lo fácil que es realizarlo y vas a usar muy pocos elementos. Lo primero es tomar los frascos de vidrio y en el interior vas a comenzar a colocar las purpurinas de muchos colores. Cuando hagas eso, vas a sumar mucha agua hasta que veas que el frasco queda casi lleno y luego sumá la glicerina.

Colocar la purpurina.

Sumar el agua y la glicerina.
Lo siguiente es intervenir la tapita de ese frasco de vidrio. La idea es que coloques pegamento en la tapa y allí vas a pegar un objeto decorativo, como en este caso se eligió al oso. El objetivo es que la figura quede en el interior del frasco sumergido en esta mezcla de agua, purpurina y glicerina. Va a quedar espectacular el resultado.

Pegar el adorno.

Colocá el adorno.
Una vez que tengas la tapa lista y seca, vas a cerrar el frasco de vidrio y agitalo muy bien así la purpurina se desparrame en el envase, realmente queda muy espectacular la idea. Te va a fascinar el resultado.

Un truco espectacular.
De una manera muy fácil y rápida, con elementos muy económicos, vas a tener listo este arte de reciclaje que realmente te va a fascinar. Te puede servir para hacer regalos a personas muy especiales o decorar ambientes de tu casa, como ser la habitación de tus hijos, sobrinos o ese espacio hermoso de hogar que querés potenciar.