Muchas personas inmersas en el universo de las plantas eligen añadir a su casa algunos ejemplares determinados por la forma de cada uno de ellos, pero así también por sus cuidados relativamente sencillos. Y dentro de este grupo no podemos dejar de incluir a las suculentas.
Con su capacidad de soportar elevadas temperaturas y su regado poco frecuente, las suculentas constituyen una alternativa de plantas que, al igual que sucede, por ejemplo, con los cactus, quienes se consideran principiantes no dudan en añadir a su vivienda.

Las suculentas, una de las opciones más elegidas por principiantes. Fuente: (Riego Pro)
Pero, a pesar de estos cuidados simples y escasos, ello no es impedimento para que, dependiendo de qué tipo de suculenta se trate, tengamos que prestar más atención a otras cuestiones.
Este es el caso de las suculentas de las que vamos a hablar en el día de hoy, las cuales son conocidas popularmente bajo el nombre de “Haworthia” o también “Haworthia Cebrita”, denominación que se debe a la combinación de tonos en sus hojas, que alternan un tono verde intenso con algunas rayas blancas, con un patrón muy similar a las rayas que tienen las cebras.

Esta suculenta puede colocarse en el interior del hogar, pero debe recibir luz solar indirecta. Fuente: (Ecología Verde)
Como se mencionó en un principio, esta suculenta necesita de pocos cuidados para desarrollarse sin problemas, entre los que se destacan sus requerimientos de abundante iluminación solar, pero de tipo indirecta, dado que no resiste a la luz directa por mucho tiempo, lo que podría generar que se quemen sus hojas.
Por otra parte, en lo que respecta al riego de tus suculentas “Haworthia” hay una cuestión no menor que deberás tener en cuenta y que deberá llevarse a cabo cuando la tierra se haya secado por completo entre riegos.

No debe exponerse mucho a la luz solar directa. Fuente: (Verde suculenta)
Finalmente, para evitar problemas de humedad, estas suculentas necesitan un sustrato apropiadamente drenado. No dejés pasar estos trucos de cuidado para lograr que se vea hermosa sin importar en qué parte de tu casa la vas a colocar.