Si buscás una manera fácil y original de proteger tus anteojos, este estuche casero es la opción perfecta. Con solo dos pedacitos de tela y un poco de creatividad, podés hacer un diseño único y personalizado. Lo mejor es que no necesitás máquina de coser, solo algunos materiales básicos y muchas ganas de experimentar con colores y texturas para que tus anteojos tengan un accesorio a la altura. Además, este estuche es ideal para quienes quieren mantener sus anteojos protegidos con estilo.

Con solo dos pedacitos de tela y un poco de creatividad, podés hacer este estuche para tus anteojos, práctico y con un diseño único
Para empezar, elegí tres colores vibrantes y mezclalos con laca al agua para darle flexibilidad a la pintura sin que se quiebre. Luego, pintá formas abstractas sobre ambas telas para que el diseño se vea uniforme. Agregá detalles con sellitos de figuras marinas y usá pintura a la tiza para darles más profundidad. Una vez que la pintura esté seca, pegá los bordes con silicona caliente, dejando un espacio libre en la parte superior para que puedas esconder el hilo al cerrarlo.

Detalles que marcan la diferencia: pintura, sellos y silicona caliente para crear un estuche de anteojos regulable y con un toque artístico
Cuando esté todo bien adherido, doblá la tela del revés para que las uniones queden ocultas y tu estuche luzca prolijo y profesional. En pocos minutos, habrás creado una funda porta anteojos súper práctica, ideal para llevar a la playa o a cualquier lado. Además, podés darle un toque de reciclaje al usar retazos de tela que tengas en casa, contribuyendo así a un consumo más consciente. Este estuche no solo es funcional, sino que también es una gran idea para regalar y aprovechar a reutilizar materiales.

stampit.design. Fuente:(Instagram)
Una forma creativa de darle nueva vida a tu papel usado
Reutilizar papel es una excelente forma de reducir el desperdicio y crear objetos útiles. Un cuaderno reciclado es una opción original para quienes disfrutan del DIY y buscan una alternativa ecológica para tomar notas o dibujar.
Para hacerlo, necesitás hojas de papel usadas, cartón duro para la tapa, pegamento, hilo resistente y una aguja gruesa. Cortá las hojas al mismo tamaño, doblalas por la mitad y agrupalas en pequeños cuadernillos. Perforá el lomo de cada uno y coselos entre sí con hilo fuerte.
Por último, pegá las tapas de cartón forradas con papel decorativo o tela reciclada. Dejá secar y en poco tiempo tendrás un cuaderno artesanal y ecológico. Además de ser una opción sustentable, es ideal para personalizar y hacer un regalo especial.